Desde la clandestinidad, Erick Moreno Hernández, conocido como alias ‘El Monstruo’, reapareció en un video grabado con celular para lanzar explosivas acusaciones contra la Policía Nacional.
Aunque intentó ocultar su identidad cubriéndose el rostro y modificando su voz, sus tatuajes fueron clave para confirmar que se trataba del mismo delincuente buscado por encabezar una red de extorsionadores en Lima Norte.
En el clip, que circula por redes sociales y medios digitales, Moreno Hernández defendió a su madre, Martina Esther Hernández, detenida en Ica con explosivos, y a su pareja, Liseth Albina Ruiz, capturada en Bolivia.
Alegó que ambas han sido involucradas injustamente: “Perdóname, yo te obligué a que vengas acá”, se le oye decir en un momento de la grabación.
Acto seguido, admitió su implicancia en actividades ilícitas: “No soy un santo, soy responsable de mis actos y los pagaré el día en que la Policía me logre poner las marrocas. Para terminar, señores conductores y periodistas, atáquenme a mí, no a gente inocente”.
Uno de los puntos más sensibles del mensaje fue la acusación directa contra efectivos policiales, a quienes señaló de haber recibido pagos de su organización.
“Lo que más risa me da es que algunos policías que han participado de ese operativo han conversado conmigo y han recibido su platita, y ahora se hacen los pulcros”, denunció, añadiendo que “si hablara quiénes más de la policía están metidos, ya no estuvieran ahí”.
Según dijo, hay personas que utilizan su nombre para seguir cometiendo delitos y dejó entrever que detrás de muchos operativos habría agentes corruptos.
Las declaraciones de Moreno Hernández no han pasado desapercibidas. Desde la Policía Nacional indicaron que tomarán en cuenta el contenido del video y que no se descarta iniciar una investigación interna para verificar si existen vínculos entre miembros de la institución y el acusado.
Mientras tanto, la captura del denominado ‘Monstruo de Lima Norte’ sigue siendo una prioridad, ya que es sindicado como el cabecilla de una red de extorsión que opera desde hace años. Con su entorno más cercano ya detenido, las autoridades esperan que su caída sea solo cuestión de tiempo.
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