Largo historial de violencia. Juan Carlos Calle Soto, de 43 años, permanece detenido tras golpear brutalmente a una escolar de 15 años en el jirón Conde de la Vega, en el Cercado de Lima, pero su caso arrastra un extenso historial de denuncias, episodios de violencia y problemas de consumo de Terocal, según relató su propia familia. El sujeto había salido de un centro de rehabilitación semanas antes del ataque y, de acuerdo con los registros revisados, acumula al menos 10 víctimas, entre ellas su padre y un sobrino en casos de violencia familiar.
La agresión contra la adolescente ocurrió cuando ella se dirigía a su colegio. Las cámaras de seguridad de la zona registraron el momento en que Calle Soto la persiguió y luego la golpeó en la cabeza, sin que se advierta en los textos proporcionados algún motivo previo para el ataque.
La menor terminó afectada por la agresión y, según su madre, actualmente recibe terapia y tiene temor de salir de su vivienda. La familia quedó especialmente preocupada al conocer que la detención del sujeto en Ancón no estaría vinculada directamente con el ataque a la escolar.
Según la información proporcionada, Calle Soto registra al menos 10 víctimas en los registros revisados. Entre los casos figuran tres denuncias vigentes por violencia familiar, en las que aparecen como agraviados su padre y su propio sobrino.
También existen denuncias relacionadas con robos, lesiones dolosas y otros hechos violentos. En 2024 fue intervenido con una requisitoria vigente por delitos contra el patrimonio, de acuerdo con el acta policial mencionada en los textos.
Su padre, además, confirmó que Calle Soto estuvo recluido en el penal de Lurigancho. Según su versión, durante su permanencia en prisión su problema de consumo habría empeorado y, posteriormente, su comportamiento se habría vuelto cada vez más violento.
La madre del hombre contó que los problemas comenzaron cuando él tenía apenas 8 años. Según su relato, se perdió en la calle y empezó a involucrarse progresivamente en el consumo de drogas, entre ellas Terocal.
La familia intentó ayudarlo. Hace aproximadamente tres años lo internaron en un centro de rehabilitación, pero Calle Soto escapó. Los textos también señalan que, cuando se alejaba del centro de desintoxicación, habría llegado incluso a hacerse pasar por predicador.
La situación volvió a generar preocupación entre los vecinos después del ataque contra la estudiante. De acuerdo con la información proporcionada, el hombre había abandonado un centro de rehabilitación apenas unas semanas antes de la agresión.
Tras la agresión, vecinos de Conde de la Vega salieron de sus viviendas para confrontar al sujeto. Posteriormente, algunos manifestantes arrojaron piedras contra el inmueble donde residía y contra una combi que se encontraba estacionada en el exterior.
Sin embargo, la preocupación de la madre de la escolar no terminó con la captura. Según declaró a RPP, recibió información de que Calle Soto fue intervenido en Ancón por otro hecho y no específicamente por la agresión contra su hija.
“La denuncia ha pasado simplemente como una denuncia simple. Prácticamente en cualquier momento lo pueden soltar porque ni siquiera lo han detenido por el caso de mi hija”, manifestó la madre de la menor.
La mujer explicó que, según la información que recibió del Ministerio de la Mujer, el sujeto habría sido detenido por un robo en el que hirió a otra persona con un corte. En cambio, el ataque contra su hija habría sido registrado como una denuncia simple debido a que las lesiones no fueron consideradas graves por el médico legista.
“Eso es lo que tiene en shock, porque pensé había sido detenido por la agresión a mi hija”, añadió la madre.
Mientras tanto, la familia de Calle Soto pide que reciba tratamiento de rehabilitación. Sus allegados aseguran que ya no saben cómo controlar su comportamiento y consideran necesario que sea internado en un lugar donde pueda recibir atención especializada.
El padre del detenido, según los textos proporcionados, también reconoció que su adicción habría empeorado durante su paso por prisión y sostuvo que actualmente representa un peligro para su entorno.
Calle Soto permanece detenido mientras las autoridades realizan las diligencias correspondientes. Sus víctimas exigen que responda ante la justicia, mientras su familia insiste en que necesita un tratamiento de rehabilitación. El caso de la escolar de 15 años, además, mantiene la preocupación de sus familiares ante la posibilidad de que el hombre pueda recuperar su libertad por este hecho.
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