La madrugada avanzaba en silencio cuando, alrededor de las 5:30, una ráfaga de disparos quebró la calma en el damero A del Emporio Comercial de Gamarra. Frente al centro comercial Cánepa, una tienda de venta de prendas femeninas fue atacada sin que hubiera trabajadores en su interior.
A esa hora, el local permanecía cerrado. Recién al llegar para iniciar la jornada, los empleados advirtieron el daño: una luna de exhibición destrozada por impactos de bala. No hubo heridos. Solo vidrios rotos y preguntas sin respuesta.
Rafael Barbarán Muñoz, trabajador del establecimiento, confirmó que los disparos afectaron directamente la fachada. Señaló, además, que no han recibido amenazas previas ni mensajes extorsivos y que el hecho quedó en investigación.
El atentado ocurrió a pocos metros de una caseta policial instalada en la zona. Según relataron los trabajadores, durante la madrugada no hubo presencia de agentes. La intervención policial se produjo recién después del ataque, cuando los responsables ya habían huido.
La falta de vigilancia nocturna fue uno de los puntos que más inquietó al personal del local. Los empleados indicaron que la caseta policial funciona durante el día, pero que en la madrugada no se registró patrullaje alguno en los alrededores.
La incertidumbre creció entre quienes laboran en la zona, más aún porque el negocio inicia normalmente sus actividades a las 10 de la mañana. Pese a ello, el personal decidió continuar con la atención al público una vez culminadas las labores de limpieza y reparación.
Aunque no descartan ninguna hipótesis, los trabajadores insistieron en que no han sido blanco de amenazas. El hecho, sin embargo, se suma a otros episodios delictivos ocurridos en el emporio, donde en los últimos meses se reportaron asaltos a cambistas y ataques armados.
Las cámaras de seguridad registraron la secuencia del ataque. Dos sujetos llegaron en una motocicleta. Uno descendió, caminó hasta el local y realizó al menos cuatro disparos contra la tienda.
Tras el ataque, el agresor regresó caminando hasta el jirón Huánuco, donde abordó nuevamente la motocicleta junto a su cómplice. Ambos huyeron con dirección a la avenida Grau.
Las imágenes muestran que uno de los implicados vestía un polo rojo con una prenda oscura, mientras que el acompañante llevaba pantalón blanco. También existen cámaras municipales en la zona de Huánuco con Unanue que habrían captado parte de la fuga.
La Policía recopila imágenes de cámaras privadas y municipales para identificar a los responsables y determinar las circunstancias del ataque. Mientras las diligencias continúan, la sensación de inseguridad persiste entre comerciantes y trabajadores de Gamarra, que esperan mayor presencia policial para evitar que hechos como este vuelvan a repetirse.
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