
El esfuerzo de cada peruano, que muchas veces empieza cuando aún no amanece, mueve la economía del país. Luis (47), con veinte años de experiencia como maestro de obra, pone su granito de arena desde su trinchera: levanta edificaciones seguras, funcionales y duraderas que aportan calidad de vida a sus vecinos y a las personas que confían en él.
Lleva tiempo en el rubro y asegura que una buena relación con los ferreteros de Progresol es clave para entregar construcciones eficientes y a tiempo.

“Es importante esta alianza, ya que nos garantiza el abastecimiento oportuno de lo que utilizamos, evitando retrasos en las obras”, afirma el experto.
VIVIENDAS SEGURAS
Los ciudadanos ya no solo piden espacios modernos y funcionales, sino también seguros, que resistan sismos o cualquier fenómeno natural.
Para lograrlo, Luis se enfoca en realizar una buena base de la construcción, con zanjas, zapatas, vigas de cimentación y colocación de plásticos para bloquear la humedad y proteger el fierro de la corrosión, así como asegurar que el concreto tenga la resistencia adecuada.
“Además, hay que utilizar materiales que ofrezcan garantía. A veces traen productos desconocidos y no los aplico; siempre prefiero Cemento Sol”, recalca el maestro de obra, que gana puntos por cada compra y recibe capacitaciones gracias a la red más grande de ferreterías del país.

A ojos cerrados, adquiere lo que necesita en su local de confianza, que le asegura entregas a tiempo, precios justos y marcas reconocidas que no ponen en riesgo sus edificaciones ni el trabajo intenso de los albañiles que trabajan con él.
Con esfuerzo, experiencia y ganas de seguir aprendiendo, Luis continúa construyendo sueños y dejando huella en cada obra.










