¡UN VERDADERO TROME DE LA CONSTRUCCIÓN! Hay negocios que nacen solo para vender y otros que además ayudan a resolver problemas y satisfacen una necesidad específica del mercado. Ese fue el caso de Marcial, quien hace 30 años abrió junto a su padre una pequeña ferretería en Lima Este. Lo que comenzó como una apuesta llena de incertidumbre hoy es una empresa consolidada que abastece obras en diferentes puntos de Lima.
La idea nació gracias a su padre, quien trabajaba en el rubro textil fabricando edredones. Motivado por un familiar ferretero, decidió invertir sus ahorros para abrir un negocio pensando en el futuro familiar. Mientras él mantenía su empleo, Marcial dejó su trabajo en una juguería para asumir por completo el reto de sacar adelante la ferretería.
“Yo hacía el 100 % del trabajo. Atendía, cargaba, despachaba, administraba... Hacía de todo. Así empiezan la mayoría de emprendedores, siendo mil oficios, ja, ja, ja”, recuerda.
Con el paso de los años, la ferretería evolucionó. Llegaron los primeros camiones, se incorporó más personal y el negocio dejó de centrarse únicamente en la venta de herramientas para especializarse en materiales de construcción.
Hoy, el cemento es su producto estrella y, gracias a su servicio de reparto a domicilio y puntualidad, ha logrado diferenciarse de la competencia.
“La mejor publicidad no es un cartel, sino un cliente satisfecho. Cuando entregas a tiempo, cumples lo prometido y solucionas los problemas, el cliente vuelve y además te recomienda”, afirma.
Hace como cinco años se integró a Progresol, la red de ferreterías más grande del Perú, una decisión que fortaleció la confianza de sus clientes y le permitió consolidar aún más su negocio.
“Ser Progresol nos dio otra imagen. El cliente nos identifica como una ferretería confiable y eso nos ha beneficiado bastante”, asegura.
Sin embargo, el camino no estuvo libre de tropiezos. Una estafa en la compra de un camión y una fuerte deuda bancaria pusieron a prueba su negocio. Aun así, nunca pensó en rendirse.
Después de 30 años, Marcial mira hacia atrás con orgullo, porque gracias a la ferretería pudo sacar adelante a su familia. Ahora comparte su experiencia con su hija mayor, estudiante de Arquitectura, con la esperanza de que algún día continúe su legado.
Una buena comunicación y el respeto mutuo son claves para construir una relación de confianza con el maestro de obra y lograr mejores resultados. Pon en práctica estos cinco consejos para fortalecer ese vínculo.
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