
¡VERDADEROS TROMES DE LA CONSTRUCCIÓN! Emprender nunca fue una opción, sino una necesidad para Maribel (56). Esta decidida e incansable madre de familia recuerda sus inicios desde muy joven y que hoy, gracias a su esfuerzo y el de su esposo Jorge (59), ve materializado el sacrificio de muchos años en su ferretería, un negocio que sigue creciendo en Lima Norte.
Aún no cumplían los 20 años cuando Maribel y Jorge se enamoraron. Además de soñar con formar un hogar, ambos deseaban construir algo propio que les brindara orgullo y la estabilidad monetaria que buscaban. En ese camino, su suegro dio el primer impulso y contribuyó a hacer realidad ese proyecto.
Así fue como, hace 32 años, comenzaron en un pequeño terreno de su propiedad. El espacio quedaba demasiado grande para el poco stock que manejaban y, a falta de un escritorio, usaban un cilindro donde también guardaban el dinero como si fuera una caja fuerte.

“Somos un gran equipo y hemos sudado la ‘gota gorda’ para sacar esto adelante. Jorge se levantaba a las 4 de la mañana para cargar arena y a veces se quedaba hasta la medianoche junto a mis hermanos descargando bolsas de cemento”, resalta la emprendedora.
Para Maribel tampoco fue sencillo. Tenía experiencia en el rubro de las ópticas, pero no en el mundo de los ladrillos, cementos y fierros. Por ello, cada vez que llegaba un cliente, anotaba en un papel todo lo que le pedían y luego lo estudiaba para mejorar sus recomendaciones.

“Para atraer a más maestros, llevábamos gratis la mercadería en nuestro triciclo. Ahora nos prefieren porque somos cordiales, atentos y cumplimos nuestra palabra”, señala.
ALIADOS DE PROGRESOL
Ella pasó de vivir en una casa de esteras a tener una ferretería donde hasta ahora los camiones no dejan de llegar. “Estoy muy agradecida por todo esto”, afirma y considera que Progresol ha sido una pieza fundamental en este crecimiento, pues las personas sienten más confianza al formar parte de esta importante red.

CINCO TIPS PARA APROVECHAR LOS MOMENTOS LIBRES EN EL NEGOCIO
Descubre cómo convertir esos minutos sin clientes en oportunidades para hacer crecer tu emprendimiento. Aquí te dejamos cinco tips que de seguro te ayudarán.
- ORDENAR EL MOSTRADOR: Aprovecha los ratos sin clientes para acomodar productos, limpiar el espacio y dejar todo listo para una atención más rápida y ordenada cuando haya movimiento.
- REVISAR STOCK DISPONIBLE: Verifica qué productos están por agotarse y cuáles no se están moviendo para tomar mejores decisiones de reposición.
- ACTUALIZAR PRECIOS Y ETIQUETAS: Usa ese tiempo para corregir o renovar precios, evitando confusiones con los clientes durante la atención.
- PONER AL DÍA PEDIDOS Y ANOTACIONES: Revisa pedidos pendientes, listas o cuadernos de venta para no acumular trabajo al final del día.
- REFORZAR CONOCIMIENTO DEL PRODUCTO: Repasar usos, medidas o características de lo que vendes ayuda a atender mejor y recomendar con más seguridad.










