Edilberto Castillo Rojas, de 63 años, y su hijo Jorge Castillo, de 38, fueron asesinados a balazos dentro de su establo, en el sector Calera Alta, centro poblado Talambo, en Chepén. Los dos se encontraban en el lugar realizando sus labores con el ganado cuando dos sujetos llegaron en una motocicleta, ingresaron al predio y les dispararon al menos ocho veces antes de escapar.
El ataque ocurrió cerca de las 6 de la tarde del sábado. Según las primeras indagaciones, los criminales habrían utilizado engaños para ingresar al establecimiento donde se encontraban los comerciantes.
Una vez dentro, los sujetos sacaron sus armas y atacaron directamente a padre e hijo. Los proyectiles alcanzaron diferentes partes de sus cuerpos y los dejaron tendidos dentro del inmueble.
Los vecinos del sector acudieron al lugar después de escuchar los disparos. Al ingresar al establo encontraron a ambos hombres en el suelo y sin signos vitales, por lo que comunicaron lo ocurrido a la Policía.
Las víctimas eran conocidas por dedicarse a la crianza, compra y venta de ganado. De acuerdo con los testimonios recogidos en la zona, acudían al establecimiento para atender a sus animales.
Los investigadores consideran que el ataque habría sido planificado. Los peritos que llegaron a Calera Alta recogieron casquillos de bala y otras evidencias que podrían ayudar a reconstruir la secuencia del doble homicidio.
Después de cumplir su objetivo, los responsables salieron rápidamente del predio y escaparon a bordo de la misma motocicleta. Su destino todavía es desconocido y la Policía desplegó un operativo de búsqueda por las carreteras cercanas.
Una de las principales hipótesis que manejan las autoridades es que el crimen estaría relacionado con un presunto ajuste de cuentas. Sin embargo, los detectives continúan reuniendo información antes de establecer el móvil definitivo.
Los agentes también vienen recogiendo declaraciones de familiares para determinar si Edilberto y Jorge habían recibido amenazas o exigencias extorsivas antes del ataque. Esa información será clave para conocer qué pudo haber provocado la agresión.
Personal del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) llegó hasta el escenario del crimen para realizar las primeras diligencias. Representantes del Ministerio Público también participaron en las actuaciones y dispusieron el levantamiento de los cuerpos.
El doble asesinato ocurre mientras Chepén permanece bajo estado de emergencia por inseguridad ciudadana. Pese a la medida, los hechos violentos continúan registrándose en distintos sectores de la provincia.
En apenas diez días, las autoridades contabilizaron cinco asesinatos en esta jurisdicción. Entre las víctimas figuran un policía, una abogada, una madre de familia y ahora los dos comerciantes de ganado atacados en Calera Alta.
La violencia también golpea al resto de La Libertad. En lo que va del año se han registrado 136 asesinatos en la región, de acuerdo con las cifras consignadas en los reportes. Trujillo registra 53 casos, Chepén 22 y Pataz 20.
En el caso de los comerciantes asesinados, los detectives todavía buscan determinar quiénes ordenaron y ejecutaron el ataque. La presencia de dos desconocidos en motocicleta llamó la atención de los vecinos, quienes señalaron que no es habitual observar este tipo de desplazamientos por ese trayecto.
Mientras los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Chepén, los agentes continuaron con la búsqueda de evidencias y testimonios. Los casquillos encontrados en el establo serán parte de las diligencias destinadas a identificar el arma utilizada.
Por ahora, la principal línea policial apunta a un presunto ajuste de cuentas, aunque no se descartan otras posibilidades. Las autoridades esperan establecer la cronología exacta de lo ocurrido y determinar la identidad de los responsables del asesinato de padre e hijo.
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