
¿Qué tan probable es encontrar al amor de tu vida por culpa de un yape equivocado? Para Jean Valentin, la respuesta es simple: totalmente posible. Lo que comenzó como una transferencia enviada al número incorrecto terminó convirtiéndose en una historia de amor, viajes y creación de contenido que hoy inspira a miles de personas en TikTok. Junto a Isabel Torres, forma @isayjeann, una de las parejas viajeras que está mostrando un Perú distinto: más auténtico, más humano y lleno de rincones que muchos desconocen.
La historia comenzó a finales de 2021. Jean necesitaba recuperar el dinero que había enviado por error y contactó a Isabel. Lo que siguió fueron meses de conversaciones que poco a poco dieron paso a un romance de película. Seis meses después tuvieron su primera cita y desde entonces no se han separado. Hoy, ambos tienen 27 años —ella es nutricionista y él publicista— y comparten una pasión que se ha convertido en proyecto de vida: recorrer el Perú.
Aunque muchos creen que primero nació la cuenta de TikTok y luego los viajes, ocurrió exactamente al revés. El deseo de conocer el país ya estaba presente en ambos mucho antes de convertirse en creadores de contenido.

“La idea de recorrer el Perú no nace de un momento específico. Cuando nos conocimos encontramos un punto fuerte en común: nos gustaba viajar. Empezamos con nuestros primeros viajes y nos dimos cuenta de que queríamos conocer más de nuestro país”, recuerda Jean.
Ese interés los llevó a recorrer destinos cada vez más alejados y menos conocidos. En el camino comenzaron a grabar videos, tomar fotografías y compartir experiencias. Sin proponérselo, descubrieron que miles de personas querían acompañarlos virtualmente en cada aventura.
Más que mostrar paisajes espectaculares, la pareja busca contar historias que despierten curiosidad y orgullo por el país.

“Queremos transmitir tres cosas: la belleza del Perú, la calidez de su gente e inspirar a más peruanos a conocer su país”, explica Isabel.
Y es precisamente la gente la que suele convertirse en protagonista de muchos de sus contenidos. En cada viaje encuentran personajes, anécdotas y gestos que terminan dejando una huella más profunda que el propio destino.
Una de las experiencias que más recuerdan ocurrió en Chacas, Áncash. Durante una visita perdieron un dron. Al día siguiente, varios pobladores recorrieron la zona buscándolos para devolverles el equipo.

“Nos sorprendió muchísimo la honestidad de la gente. Fue muy gratificante ver cómo nos estaban buscando para entregarnos algo tan valioso”, cuenta Jean.
A lo largo de sus viajes también han descubierto un Perú lleno de contrastes. Si bien los paisajes suelen robarse las miradas en redes sociales, ellos aseguran que conocer distintas regiones les ha permitido reflexionar sobre realidades que muchas veces pasan desapercibidas.
“Perú es un país bellísimo, pero también nos ha sorprendido la enorme desigualdad que existe. Es un contraste muy fuerte que se aprecia cuando viajas y conoces distintas realidades”, señala.
Detrás de cada video publicado en TikTok existe mucho más trabajo del que la mayoría imagina. Antes de cada viaje investigan el destino, buscan posibles historias y planifican rutas. Sin embargo, la espontaneidad sigue siendo una parte fundamental del proceso.

“A veces encontramos personajes, paisajes o situaciones que no habíamos previsto y terminan siendo mucho más interesantes que la idea original. Por eso tratamos de grabar bastante y mantenernos abiertos a lo que vaya ocurriendo durante el camino”, explica Jean.
Una vez terminada la aventura comienza otra etapa igual de exigente. La pareja puede regresar con horas de material audiovisual que luego debe convertirse en videos de apenas uno o dos minutos.
“Lo más difícil es condensar horas o incluso días de experiencias en tan poco tiempo. Muchas historias increíbles se quedan fuera”, comenta.
La logística tampoco siempre juega a su favor. Han tenido problemas de señal en zonas alejadas, dificultades para responder mensajes o coordinar campañas con marcas, e incluso equipos afectados por la altura.

“Hemos tenido celulares con soroche ja, ja, ja y muchas veces nos hemos quedado sin internet para responder mensajes o publicar contenido”, relata entre risas.
El éxito del proyecto también se apoya en una división clara de responsabilidades. Jean lidera la grabación y edición gracias a su experiencia profesional en el ámbito audiovisual. Isabel, por su parte, se encarga de la gestión administrativa, la comunicación con marcas y gran parte de la interacción con la comunidad.
“Creo que la fortaleza del proyecto está justamente en que cada uno aporta habilidades diferentes y nos complementamos muy bien”, afirma Isabel.
A medida que la cuenta ha crecido, también han comenzado a vivir situaciones inesperadas con sus seguidores.

En distintos viajes han sido reconocidos por personas que les cuentan cómo sus videos los motivaron a visitar determinados destinos o a animarse a explorar otras regiones del país.
Para la pareja, esos encuentros tienen un significado especial porque confirman que el mensaje está llegando a donde querían.
“Hay una frase que siempre tenemos presente: para amar a tu país, primero hay que conocerlo. Mientras más recorremos el Perú, más admiración sentimos por todo lo que tenemos”, aseguran.

Actualmente preparan nuevos proyectos para expandir sus historias a YouTube y seguir documentando sus recorridos por el territorio nacional. Sin embargo, el objetivo principal sigue siendo el mismo que los unió desde el inicio: conocer cada rincón del Perú.
Y aunque parece demasiado grande para explorarlo por completo en una sola vida, Isabel y Jean están decididos a intentarlo. Kilómetro a kilómetro, video a video y historia a historia, continúan demostrando que detrás de cada destino existe algo aún más valioso que una buena fotografía: las personas que hacen que el viaje valga la pena.










