Estados Unidos incautó dos buques petroleros vinculados a Venezuela, identificados bajo los nombres de Marinera (antes Bella 1) y el M/T Sofia. El primero navegaba con bandera de la Federación Rusa.
Según el Ejército de los Estados Unidos, el Marinera ‘fue incautado en el Atlántico Norte en virtud de una orden emitida por un tribunal federal nortamericano tras ser rastreado por el USCGC Munro’. El segundo fue inmovilizado mientras operaba en el Caribe: llevaba dos millones de barriles de crudo.
Al enterarse de la operación, el Ejército ruso había empezado a movilizar un submarino nuclear y activos marinos para proteger a su buque, pero fue demasiado tarde. Tras ser interceptado, la nave fue llevada a Norteamérica. El Ministerio de Transportes de Rusia rechazó en un comunicado la intervención de los Estados Unidos y la calificó como una ‘interceptación ilegal’.
“Hoy, sobre las 15:00 horas (hora de Moscú) en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. ”, señaló.
Además, se indicó que el Marinera recibió el 24 de diciembre del 2025, ‘el permiso temporal para la navegación bajo la bandera de Rusia, otorgado sobre la base de la legislación rusa y las normas del derecho internacional’, y agregaron que ‘en correspondencia con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados’.
Durante esta operación se supo que Rusia pidió a Washington que no intercepte el buque, pero no hubo respuesta.
En lo que respecta al M/T Sofia, el Comando Sur de los Estados Unidos detalló que este buque ‘operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas en el Mar Caribe. La Guardia Costera de EE.UU. lo escolta hasta Estados Unidos para su destino final’.
El Reino Unido brindó apoyo a Washington en la captura incluyendo el uso de bases. Para ello, antes Trump reposicionó activos militares en ese país antes de incautar el petrolero, según informó CNN. Al menos 12 aviones C-17 estadounidenses aterrizaron en las bases aéreas de Fairford y Lakenheath entre el 3 y el 5 de enero, muchos de ellos procedentes de aeródromos en Estados Unidos.
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