En el Perú, los jóvenes siguen enfrentando un escenario laboral marcado por la desigualdad y la falta de oportunidades. Según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional del INEI, la tasa de desempleo juvenil en Lima Metropolitana alcanza el 15,4%, más del triple que la de los adultos (4,8%).
A ello se suma que tres de cada cuatro jóvenes (74,9%) trabaja en la informalidad, sin acceso a beneficios laborales ni seguridad social.
El estudio de Situación Laboral y Aspiraciones de Jóvenes en Lima 2025 de Arcos Dorados revela, además, que la falta de experiencia (47,7%) y la escasez de vacantes formales (21,9%) son las principales causas por las que los jóvenes no logran insertarse en el mercado laboral.
En tanto, el 85% de los jóvenes considera que el sector privado cumple un rol fundamental en el impulso de oportunidades de capacitación y mentoría que faciliten el acceso a su primer empleo.
“El desempleo y la informalidad afectan con mayor intensidad a los jóvenes que han perdido el cuidado familiar o están en riesgo de perderlo. Muchos de ellos no tienen redes de apoyo ni recursos para continuar sus estudios, lo que limita su desarrollo personal y profesional. Por eso, los programas que fortalecen sus habilidades y confianza son claves para romper el ciclo de exclusión”, comentó Nancy Martínez, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Perú.
Contenido GEC