
En una cochera ubicada en una alejada zona de Lurín, contrabandistas abandonaron un cargamento de cigarrillos, de procedencia ilegal, que estaban a punto de ser distribuidos para su comercialización en distritos de Lima Metropolitana. Estos productos, a la larga, pueden causar daños en las personas que los consumen o a aquellos que los rodean.
Tras un paciente trabajo de inteligencia, agentes del Departamento de Investigación de Delitos de Contrabando de la Policía Fiscal dieron con la ubicación del lugar donde las mafias de contrabandistas habían dejado 310 mil cigarrillos de fabricación paraguaya, que trasladaron desde la frontera con Bolivia.
Los productos estaban en una cochera de la avenida Prolongación Castilla, sector Nuevo Lurín, Lurín, a la espera de ser recogidos para su posterior distribución en diferentes mercados y negocios de la capital.
El vigilante del local afirmó a la Policía que desconocía la identidad de los propietarios de la mercadería ilegal pues a la cochera, durante todo el día ingresan y salen vehículos, trayendo y sacando productos diversos sin conocer su contenido.
El fiscal Ernesto Chávez, de la Fiscalía Especializada en Delitos Aduaneros y Contra la Propiedad Intelectual, ordenó el traslado de los productos ilegales hacia la sede de la Dirección de la Policía Fiscal.
De otro lado, en el Callao, tras un operativo a cargo de personal del Área de la Policía Fiscal del Callao, se sacó de circulación 40 mil cigarrillos que eran comercializados en negocios del Mercado Central del Primer Puerto, ubicado en el jirón Colón.

Los productos, cuyas cajetillas no tenían las advertencias sanitarias, ni documentos que acrediten su ingreso legal al país, fueron incautados en un bodega y un local comercial.
Se informó que los productos incautados en ambos operativos son de fabricación paraguaya y fueron trasladados hacia Lima por mafias de contrabandistas que utilizan las mismas rutas y logística que organizaciones criminales transnacionales.











