
¡LOS VERDADEROS TROMES DE LA CONSTRUCCIÓN! Hace más de diez años, Lourdes abrió las puertas de una pequeña ferretería con la esperanza de generar ingresos sin alejarse de sus pequeñas hijas. Lo que comenzó como un modesto negocio de herramientas en Lima Sur hoy se ha convertido en una empresa familiar que abastece materiales de construcción y genera empleo para otras personas.
Detrás de ese crecimiento hay una historia de sacrificio. Lourdes conoció el rubro desde muy joven, cuando trabajaba en la ferretería de un tío apenas terminó la secundaria. Allí aprendió observando, preguntando y atendiendo clientes. “No sabía nada. Los mismos maestros de obra y gasfiteros me enseñaron”, recuerda.
Luego, empezó a trabajar junto con sus padres en el negocio de transporte de agua y formó una familia. Sin embargo, cuando surgió la oportunidad de acceder a un préstamo, decidió apostar por un negocio propio junto a Joseph, su esposo, quien trabajaba como chofer de un camión cisterna.

Así nació la ferretería en 2014. Mientras Lourdes aportaba los conocimientos que ya tenía, Joseph fue aprendiendo el oficio a su lado.
Al inicio vendían principalmente herramientas, pero la demanda de cemento y materiales de construcción los impulsó a crecer. Hoy comercializan cemento, fierro, ladrillos, arena y piedra, además de ofrecer servicios vinculados al rubro.
Actualmente, Lourdes lidera la administración, las compras y las ventas, mientras Joseph se encarga de los repartos y la atención directa en obra. “Esta ferretería me ha permitido estar cerca de mis hijas y sacar adelante a mi familia. Cambió mi vida para siempre”, afirma.

Pero el camino no siempre fue fácil. Lourdes aún recuerda que el primer día solo vendieron un caño. “Cualquiera habría pensado en rendirse, pero decidimos seguir adelante”, cuenta.
Parte de ese crecimiento también ha sido acompañado por Progresol, la red de ferreterías más grande del Perú. A través de capacitaciones y asesorías, la pareja ha fortalecido la gestión de su negocio y la relación con sus clientes.
CINCO TIPS PARA ATENDER CLIENTES INDECISOS
1. ESCUCHA ANTES DE RECOMENDAR. Haz preguntas para conocer qué necesita, cuánto piensa invertir y para qué usará el producto. Así podrás orientarlo mejor.
2. OFRECE POCAS OPCIONES. Presentar demasiadas alternativas puede generar más dudas. Lo ideal es mostrar dos o tres opciones que se ajusten a sus necesidades.
3. EXPLICA LOS BENEFICIOS. Más que hablar de características técnicas, cuéntale cómo cada producto puede ayudarle a resolver su problema o facilitar su trabajo.
4. COMPARTE OTRAS EXPERIENCIAS. Si otros clientes han tenido buenos resultados con un producto, coméntalo. Las recomendaciones ayudan a tomar decisiones.
5. SÉ PACIENTE Y AMABLE. Un cliente indeciso necesita orientación, no presión. Una atención cordial puede marcar la diferencia y convertir una duda en una venta.










