La disputa por una vivienda en La Molina, las denuncias cruzadas entre madre e hija, los videos de enfrentamientos familiares y la batalla por la tenencia del hijo menor de Carla Constanza Matto Traverso han convertido un conflicto privado en un caso que hoy se ventila públicamente. La empresaria rompió su silencio para contar su versión de los hechos y sostuvo que quienes más han sufrido son sus tres hijos, de 17, 6 y 4 años.
Según relató, el origen de la disputa se remonta al 2025 y gira en torno a una vivienda de casi 600 metros cuadrados, con cuatro pisos y piscina, considerada un anticipo de herencia de los hermanos Matto Traverso. Desde entonces, la relación con su madre, María Traverso, derivó en una serie de denuncias, audios, videos y acusaciones de agresiones físicas que fueron difundidas en redes sociales.
Constanza afirmó que el conflicto nunca debió involucrar a los menores. “Por un anticipo de legítima herencia no puedes exponer a tus hijos, a tus nietos”, manifestó en el programa ‘Día D’ de ATV, al explicar que la controversia terminó afectando la tranquilidad de toda su familia.
La empresaria sostuvo que sus hijos fueron testigos directos de los constantes enfrentamientos. En uno de los videos difundidos aparece su hijo mayor quitándole el celular a su abuela. Sobre esa escena, reconoció que la reacción del adolescente fue agresiva, aunque aseguró que también respondió a una provocación. “Han expuesto a mis hijos a cosas que yo jamás los expondría, para que quede una etapa de su infancia grabada”, señaló.
Durante la entrevista, Carla Constanza aseguró que el hostigamiento la llevó a acudir junto a sus hijos al Ministerio de la Mujer. Indicó que busca que las autoridades atiendan lo que considera un caso de acoso y maltrato, además de recordar que las denuncias entre ambas partes se han repetido durante los últimos meses.
Las imágenes difundidas muestran diversos episodios de tensión dentro de la vivienda familiar. En algunos registros aparecen madre e hija grabándose mutuamente mientras discuten; en otros, se observa cómo ambas se reprochan supuestas agresiones y mantienen enfrentamientos que incluso quedaron plasmados en denuncias.
Matto Traverso también recordó que la relación con su madre no siempre fue conflictiva. Contó que durante muchos años fueron muy unidas y que, incluso, cuando fue víctima de un disparo, la primera persona a la que llamó fue precisamente María Traverso. Sin embargo, afirmó que la disputa por la propiedad cambió completamente el vínculo entre ambas.
Según explicó, el deseo de vender el inmueble fue el detonante del conflicto. “Yo soy madre y jamás le haría esto a mis hijos ni a mis nietos”, expresó entre lágrimas, al sostener que no comprende cómo una disputa patrimonial terminó exponiendo públicamente a toda la familia.
A la disputa familiar se suma el enfrentamiento con su expareja, Sasha Settembrini, productor musical y padre de su hijo menor. Él asegura que no puede ver al niño y presentó una solicitud para obtener su tenencia, al considerar que el menor necesita mantener contacto con ambos padres.
Como parte de sus argumentos, Settembrini mostró una fotografía en la que el pequeño aparece sobre un alero de la vivienda cuando tenía dos años y cuestionó las condiciones de seguridad en las que vivía. Además, exhibió una denuncia por lesiones mutuas presentada en 2022, en la que acusa a Constanza de haberlo agredido durante una discusión.
La empresaria rechazó esas acusaciones y sostuvo que su hijo no desea salir con su padre debido a un accidente vehicular que vivió junto a él. También negó la autenticidad de un chat en el que, según Settembrini, este reconocía problemas de adicción. El productor, por su parte, afirmó que nunca escribió esos mensajes y aseguró estar dispuesto a someterse a cualquier examen que disponga la justicia.
Mientras Settembrini sostiene que el ambiente en el que vive el menor no es el adecuado y confía en obtener la tenencia, apoyándose además en un perfil psicológico incorporado en el Poder Judicial, Constanza insiste en que su prioridad siempre será el bienestar de sus hijos. “Nuestro hijo no es un trofeo, no es una venganza”, respondió, al remarcar que no permitirá que el niño sea utilizado en medio de un conflicto entre adultos. Actualmente, el menor permanece bajo su cuidado, mientras la disputa familiar y judicial continúa abierta.
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