El concierto de BTS provocó un fuerte caos vehicular hasta tres kilómetros del Estadio San Marcos, con las avenidas Universitaria y Riva Agüero cerradas a la altura de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), mientras conductores atrapados en el tráfico expresaban su molestia porque no podían avanzar. La congestión se extendió desde la avenida La Marina hacia el este en medio de la multitudinaria llegada de las ARMY al esperado espectáculo.
El panorama ya era complicado en la cuadra 7 de la avenida Riva Agüero. Pese a encontrarse aproximadamente a tres kilómetros del escenario donde se presentarían los integrantes de la agrupación surcoreana, los vehículos apenas podían desplazarse.
“Estamos varios minutos en esa zona y no podemos avanzar”, se informó desde el lugar. El cierre de otras vías terminó concentrando buena parte del tránsito en los pocos accesos que permanecían disponibles.
Los conductores comenzaron entonces a buscar explicaciones. Uno de ellos atribuyó el problema al cierre de vías: “El ATU de Lima está cerrando”, afirmó.
Otro chofer consideró que parte del problema también era generado por quienes no respetaban las señales de tránsito. “No respetan el semáforo. El tráfico se forma por uno mismo, se forma el tráfico”, sostuvo.
La tensión aumentó entre quienes necesitaban llegar a sus casas, centros de trabajo o cumplir con compromisos familiares. Una mujer reclamó porque debía recoger a su hija y se negó rotundamente a mover su vehículo.
“No la voy a mover, no la voy a mover, no la voy a mover porque esto es una falta de respeto”, protestó. Luego lanzó una pregunta en medio de su desesperación: “¿Y quién va a recoger a mi hija? ¿Tú la vas a recoger?”.
Otros residentes tampoco ocultaron su fastidio. Una vecina reclamó por las dificultades para ingresar a su vivienda y soltó: “Yo vivo acá. Vayan a hacer bulla a otro sitio”.
“Un desastre, la verdad. Salgo a comprar y regreso y ya no puedo entrar”, expresó otra persona afectada por la congestión.
La situación llegó al punto de que el conductor de un bus de transporte público tuvo que descender de su unidad para pedir a otros automovilistas que retrocedieran. Necesitaba ganar espacio suficiente para maniobrar y continuar su recorrido.
Mientras los vehículos permanecían prácticamente inmóviles, en las calles se producía una escena completamente distinta: miles de seguidores de BTS avanzaban a pie hacia San Marcos para llegar a tiempo al concierto.
Algunas fanáticas tuvieron que abandonar los vehículos antes de alcanzar el estadio. Una de ellas contó que tomó un carro, descendió cerca de Cornejo y continuó caminando durante aproximadamente diez minutos.
Otros pasajeros tuvieron que bajarse al menos dos cuadras antes de la puerta 3 y completar el trayecto a pie. El objetivo era uno solo: llegar al recinto y no perderse una presentación esperada durante mucho tiempo.
Ya frente a San Marcos, el malestar de los conductores daba paso a los nervios y la emoción de las ARMY. Los integrantes de BTS también habían llegado al estadio y las fanáticas se preparaban para ingresar.
“Es algo que no se vive más de una sola vez en toda tu vida. Estoy tratando de controlar mis nervios porque esto de ahí adentro va a ser una locura”, comentó una seguidora.
La fiebre por la agrupación surcoreana también llegó al transporte ferroviario. Desde este miércoles circula por la Línea 1 del Metro de Lima un tren decorado en homenaje a Jimin, quien celebrará su cumpleaños el próximo 13 de octubre.
La iniciativa fue coordinada con la base peruana de seguidores Jimin Perú 13 como un regalo adelantado para el integrante de BTS. Los vagones fueron intervenidos con motivos relacionados con el cantante mientras miles de seguidores se movilizaban hacia San Marcos.
Así, la previa del espectáculo dejó dos caras completamente distintas en las calles de Lima: conductores atrapados y vecinos reclamando por los cierres de vías, mientras una multitud de ARMY avanzaba como podía hacia San Marcos para cumplir el sueño de ver a BTS en vivo.
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