
Nueve disparos sembraron el pánico en una losa deportiva de San Juan de Lurigancho, donde el prestamista Joseph Quispe Mendoza, de 32 años, fue asesinado a balazos ante la presencia de niños y dejó a sus tres hijos menores en la orfandad. El ataque ocurrió en el asentamiento humano Los Jardines, en la zona 10 de Octubre, y también dejó a otra persona herida.
La víctima se encontraba en las inmediaciones del recinto comunitario, donde se desarrollaba un partido de fulbito, cuando aparecieron los atacantes. Según RPP, Quispe estaba junto a unos amigos en los exteriores de una bodega cuando los sujetos abrieron fuego.

La reacción de quienes se encontraban cerca fue buscar refugio. Los acompañantes corrieron para evitar ser alcanzados por los proyectiles mientras los agresores escapaban rápidamente del sector a bordo de una motocicleta.
Vecinos aseguraron haber escuchado hasta nueve detonaciones. Cuando cesaron los disparos, el prestamista quedó tendido a un lado de la cancha con varios impactos de bala. Otra persona resultó herida y tuvo que ser trasladada a un establecimiento de salud.
NIÑOS ESTABAN EN LA LOSA
La escena pudo tener consecuencias todavía mayores. En el espacio deportivo había menores de edad cuando se produjo el atentado. Ninguno de ellos resultó herido pese a la cantidad de disparos realizados.
Quispe tenía 32 años, era padre de familia y se dedicaba a prestar dinero en la zona, según señalaron sus parientes. Su muerte dejó a tres niños menores de edad sin su padre.
Los familiares manifestaron ante las autoridades que desconocían si había recibido amenazas previamente. Ese dato forma parte ahora de las pesquisas destinadas a establecer qué motivó el homicidio y quién ordenó o ejecutó el ataque.
Agentes policiales llegaron hasta Los Jardines y cercaron el área para evitar que las evidencias fueran alteradas. Posteriormente, los peritos de Criminalística realizaron las diligencias en el punto donde quedó el cuerpo.
Terminadas las labores correspondientes, se dispuso el levantamiento del cadáver y su traslado a la morgue de Lima. En aquel mismo lugar, familiares y allegados encendieron velas para recordar al padre de familia.

CÁMARAS PODRÍAN REVELAR RUTAS DE LOS ASESINOS
Una de las principales esperanzas de los deudos está puesta ahora en las cámaras de seguridad instaladas cerca de la losa. La familia solicitó a la Municipalidad de San Juan de Lurigancho acceder a las grabaciones, pues considera que podrían haber registrado a los responsables o la ruta que utilizaron para escapar.
Efectivos de la comisaría 10 de Octubre recogieron testimonios y las primeras evidencias. Las unidades especializadas de la Policía Nacional continuarán con las investigaciones para identificar a los participantes y determinar el móvil del asesinato.
Una de las hipótesis policiales que se evalúa es un posible ajuste de cuentas. Sin embargo, hasta el momento no se ha establecido oficialmente la razón por la que Quispe fue atacado ni si su actividad como prestamista tuvo alguna relación con el crimen.
Mientras los detectives reconstruyen los movimientos de los homicidas y buscan imágenes que permitan identificarlos, en Los Jardines quedaron las huellas de una nueva escena de violencia: una cancha donde había niños jugando, nueve disparos, un hombre asesinado, otro herido y tres pequeños que ahora deberán crecer sin su padre.










