En lugar de tomar las palabras de manera literal, es aconsejable buscar el contexto emocional. Fotos: Composición / iStock / Internet.
En lugar de tomar las palabras de manera literal, es aconsejable buscar el contexto emocional. Fotos: Composición / iStock / Internet.

Sin embargo, no esperó que su propio hijo pronunciara las siguientes frases: ‘Yo no te quiero ver, así que vete. No queremos verte, retírate’. Esto provocó el llanto de la ‘chica de los tatuajes’. Pero esta situación nos hace preguntarnos: ¿Por qué un niño puede decirle a su mamá estas frases? ¿Hay rencor? ¿Ya no la ama?

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Para los expertos en psicología infantil las palabras pronunciadas por un niño pueden llegar a ser desconcertantes y, en ocasiones, dolorosas para los padres. Y un fenómeno común que preocupa a muchas madres es cuando su hijo expresa frases como ‘ya no te quiero’ o ‘vete, déjame en paz’. Aunque estas palabras pueden herir, es crucial entender que la comunicación de un niño se manifiesta de diversas formas y, a menudo, estas expresiones no reflejan el verdadero sentimiento del pequeño.

“Este tipo de afirmaciones pueden ser una forma de expresar emociones intensas, como frustración, enojo o confusión, más que un rechazo real hacia la figura materna. Los niños aún están aprendiendo a manejar sus emociones y, en ocasiones, recurren a expresiones extremas para expresar lo que sienten”, señalaron.

¿Qué hacer?

♦Aborda la situación con empatía y paciencia. En lugar de tomar las palabras de manera literal, es aconsejable buscar el contexto emocional y, cuando esté tranquilo, preguntarle al niño sobre sus sentimientos y ofrecerle un espacio seguro para expresarse, esto nos permitirá saber qué pueden estar detrás de estas declaraciones aparentemente hirientes.

♦Fomenta la comunicación abierta y positiva, además fortalece el vínculo afectivo entre ambos. En muchos casos, estas expresiones temporales pueden convertirse en oportunidades para el crecimiento emocional y el fortalecimiento de la conexión emocional.

♦Reflexiona sobre tus acciones. Trata de entender si hay algo específico que pueda haber llevado a que tu hijo expresara esos sentimientos. Esto no implica asumir toda la responsabilidad, pero puede ayudar a entender mejor la situación.

♦Buscar ayuda profesional. Si la situación lo amerita, considera buscar la ayuda de un profesional, como un terapeuta familiar. Ellos pueden proporcionar orientación y apoyo durante este proceso.

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