Tras años trabajando en un restaurante de comida rápida se volvió millonario. (Foto: Referencial / Pexels)
Tras años trabajando en un restaurante de comida rápida se volvió millonario. (Foto: Referencial / Pexels)

Hay decisiones que cambian la vida y, aunque parezcan un gran reto, son la llave al éxito. Esta es la historia de un joven de 20 años de Southampton, Inglaterra, que trabajaba limpiando baños en un local de una famosa cadena de comida rápida y que logró volverse millonario. ¿Cómo lo hizo? Aquí las pautas de Robert Mfune, quien hoy es viral.

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A los 16 años, comenzó a trabajar en McDonald’s para conseguir una remuneración extra durante su etapa estudiantil, señala . Al mismo tiempo, se anotó en un curso de inversiones que terminaría cambiando su vida.

Gracias a este curso, aprendió los conceptos básicos sobre la inversión en Opciones Binarias, un método para poner dinero online en acciones sin pagar comisiones, tasas ni spreads.

Desde su casa, y con solo una laptop, fue capaz de beneficiarse de las fluctuaciones de todos los mercados financieros internacionales. Poco a poco, fue ganando más dinero.

Cuando cumplió 18, dejó su empleo en el local de comida rápida, donde trabajaba limpiando baños, y comenzó a invertir su dinero en cafeterías y en el sector inmobiliario tanto en Inglaterra como en Sudáfrica, país de origen de su familia.

Éxito financiero y compras ostentosas

Habiendo generado grandes cantidades de dinero, una de las primeras compras de Mfune fue una casa y un coche para su madre. Para él, escogió un Bentley color oro valorizado en 130 mil libras.

“Ir a la universidad, trabajar en McDonald’s y como chico del té y comerciar desde casa fue el momento más difícil de mi vida”, declaró el joven. “Es como ir a la universidad con las cuotas que pagas y los préstamos que sacas, si vas a tener éxito, tienes que sufrir por algunos años”.

El joven también posee una flota de automóviles valorizada en 250 mil libras, incluido un Range Rover y su Bentley continental GT dorado, pero insiste en que no es materialista.

“Es divertido, es bueno tener buenos autos, pero no los valoro tanto como las personas que me ven conduciendo un auto dorado, es solo una ventaja, me interesa más la familia, la amistad y el amor”, asegura. “Mi objetivo es hacer feliz a la gente. Me gustaría asegurarme de que todos tengan lo que necesitan y eso es todo”.

Su madre, Susan, dijo que estaba “muy orgullosa” de su hijo, pero consideró que su Bentley envuelto en oro era “demasiado llamativo”.


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