Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un puré de papa amarilla con pollo al horno y su respectivo plato de arrocito graneado. Para tomar, pidió jugo de maracuyá heladito. “María, el ambiente farandulero fue remecido este martes con la detención nuevamente del cantante de cumbia John Kelvin por acercarse a la casa de la mamá de sus hijos, la cubana Dalia Durán, en Comas.
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El artista estaba impedido por una resolución judicial de acercarse a menos de cien metros del domicilio de la mujer. Kelvin afirma que se presentó porque su misma exmujer se lo pidió y que esta le manda fotos y mensajes donde le pide regresar. Esto fue desmentido por Dalia, quien señala que el cantante la llama para insultarla y aterrorizarla por teléfono.
Esta es claramente una relación sumamente tóxica, donde los más perjudicados son los hijos de ambos. En un ambiente así los niños no pueden crecer y desarrollarse normalmente, más cuando el fiscal ha pedido que el cumbiambero sea internado, otra vez, durante nueve meses en prisión.
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Los dos no han superado el trauma de la separación. Hay ahí algo enfermizo, más aún porque esa relación fue anormal, llena de golpes, recriminaciones y denuncias. Al que le puede ir mal es a John Kelvin. Es que la propia Dalia ha dicho que no estuvo de acuerdo con su libertad y deseaba que siguiera internado.
Con todos los antecedentes, un juez lo puede mandar a muchos años entre rejas. Los especialistas siempre aconsejan terminar bien nuestras relaciones, especialmente si hay hijos de por medio. Por eso debes recordar siempre esto:
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