Este Búho cree que Michael Jackson está revolcándose en su tumba. Jamás tendrá paz y, más bien, debe estar ardiendo en el infierno. Leo en reconocidos portales periodísticos una denuncia que tiene el efecto de una bomba atómica. El titular describe al ‘Rey del pop’ como un ‘depredador infantil en serie’.
Cuatro hermanos han demandado a los herederos del artista. El pasado 27 de febrero Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo Cascio interpusieron una denuncia por supuestos abusos sexuales por parte de Jackson cuando eran menores de edad. La revista People detalló que los hermanos conocieron a la estrella porque su padre trabajaba en un hotel de lujo donde el cantante solía alojarse. Tras ganarse la confianza de los padres, Jackson empezó a pasar temporadas en la casa familiar de los Cascio.
También los convenció para que los niños viajasen con él o fuesen solos al rancho de Neverland. ‘Michael fue un depredador sexual en serie que, a lo largo de más de una década, drogó, violó y agredió sexualmente a los cuatro demandantes. Cuando algunos tenían solo siete u ocho años’, se lee en el escrito. Como se sabe, solo después de muerto pudo salir a la luz un documental, ‘Leaving Neverland’, que demuestra, de manera brutal, lo que era en realidad el ‘Rey del pop’, quien construyó su rancho, un inmenso parque de diversiones infantiles, para tener su propio coto de caza de niños.
‘Leaving Neverland’ muestra al público, con una certeza de ley matemática, que el músico era un monstruo y, al menos, destrozó literalmente la vida de los dos niños, que hoy adultos dieron su escalofriante testimonio: Wade Robson de 37 años y James ‘Jimmy’ Safechuck de 40, que declararon sin tapujos y a rostro descubierto al equipo que comandaba el director Dan Reed para la cadena HBO.
Para mayores datos, cuando el cantante inició sus abusos con ellos solo contaban con siete y diez años. No hay nada más impactante que la realidad. El documental se limita a presentar el testimonio de ambas víctimas en la actualidad, quienes pasaron por el dolorosísimo ejercicio de recordar lo que vivieron en ese infierno de su niñez ultrajada.
Cuando proyectaron por primera vez el documental en el Festival de Sundance, algunos asistentes corrían al baño a vomitar. Es que las revelaciones de las víctimas estremecen y por consideración a mis lectores no voy a detallarlas. Solo diré que había retorcidas ‘ceremonias’, como el ‘matrimonio’ entre el pedófilo y un niño de siete años, con ‘noche de bodas’ consumada. Era tan siniestro y calculador, según conto Wade, que activaba una alarma, por si alguien se acercaba a la habitación.
El documental muestra a ambos, un niño que imitaba a Michael y otro que salía con él en el comercial de Pepsi Cola, quienes fueron víctimas también de la complicidad y el deslumbramiento de sus familias por los regalos y dinero de Jackson. Wade relata que ‘abusó de mí desde los siete y trató de violarme a los catorce años. Cada vez que dormí con él abuso de mí’. Aseguró que el músico le decía que ‘era amor mutuo y si alguien se entera de lo que hacemos tú y yo iríamos a la cárcel y nuestras vidas se destruirían’. Los hermanos del cantante salieron públicamente al frente a defenderlo, sosteniendo que ‘hacen todo esto para ganar dinero y lucrar con la familia’.
Pero ni Wade ni James cobraron un centavo para hablar en el documental. Es más, en él se ve a James quemando los abundantes regalos que le dio el músico, algunos de ellos quizás valorizados en decenas de miles de dólares. Ningún dinero del mundo podrá justificar la destrucción de sus vidas por un pederasta que los usó y después los cambió por otros, como si botara un papel arrugado. Michael Jackson era más monstruoso que su personaje de ‘Thriller’. Apago el televisor.
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