Este Búho no puede dejar de comentar la noticia que ha remecido al mundo literario. , nuestro premio Nobel de Literatura, se encuentra internado en un hospital por presentar por segunda vez en quince meses . Ayer, su hijo Álvaro alertó a los medios de comunicación y a la comunidad literaria que su padre, de 87 años, estaba internado.

Mira también:

El novelista llegó a Madrid a finales de junio con su exesposa Patricia Llosa. Entró a su departamento en el barrio de los Austrias junto a Patricia y Morgana, su hija. A Patricia no le gusta Madrid, la detesta, porque su entonces esposo la abandonó para estar con la socialité filipina Isabel Preysler, con quien vivió ocho años en Madrid.

Esta vez Mario llegaba por cuestiones ideológicas, pero igual Patricia no iba a dejarlo solo en un lugar donde Isabel es la reina indiscutible de la ciudad y todo lo importante que sucede en la capital tiene que pasar por el radar de la elegante exesposa de Julio Iglesias.

Por eso madre e hija decidieron hacer de ‘guardaespaldas’ del escritor por si Isabel pretendía aparecerse en el XVI Foro Atlántico ‘Iberoamérica: Democracia y libertad’, que organizaba para fines de junio la Fundación para la Libertad (FIL), que preside Mario Vargas Llosa.

Cuando iban a ingresar al departamento, en la calle un enjambre de ‘Magalys’ y ‘Peluchines’ chapetones se le fueron encima con cámaras y micros tratando de arrancar un comentario del novelista sobre las salidas de Isabel con un nuevo pretendiente.

El autor de ‘La civilización del espectáculo’ ya es ‘canchero’ en esas lides y hasta está acostumbrado al acoso de los ‘paparazzi’. Pero uno de ellos le preguntó a Mario por Isabel y su hija Tamara Falcó. Escuchar el nombre de Isabel convirtió a Morgana en una fiera y tapó con las manos los lentes de las cámaras, al mismo tiempo que se interpuso furiosa entre los reporteros y su padre.

Pasado el disgusto, Vargas Llosa, acompañado de su familia, inauguró el evento. ¿Qué pasó el sábado en la noche para que lo hayan internado al punto que su familia hiciera un comunicado público sobre su salud?

Los medios españoles se han frotado las manos sacando de los archivos la historia de amor de Isabel Preysler y el novelista, que vivieron azarosos momentos justamente por el coronavirus. En el 2015, ni bien celebró sus Bodas de Oro en Nueva York con su esposa Patricia, Mario tomó un avión a Madrid a encontrarse con la Presley.

Desde la casa de ella llamó a Patricia para decirle que estaba enamorado de otra y se quería divorciar. Para la estoica Patricia, esa historia de Mario le era recontraconocida. A lo largo de sus 50 años de vida marital, su esposo había hecho maletas a buscar otras faldas en otras latitudes, pero siempre volvía al redil de la madre de sus tres hijos.

Por eso le escribió una carta a Isabel donde le aseguraba que el escritor la iba a dejar como a otras antes que ella. Los cálculos le comenzaron a fallar a la Llosa. Pasaron siete años y se consumó el divorcio y el arequipeño seguía viviendo con Isabel.

Vargas Llosa, hospitalizado por Covid desde el pasado sábado
El estado de salud del reconocido escritor peruano, Mario Vargas Llosa, ha generado preocupación tras ser diagnosticado con COVID-19 a los 87 años. Ante los rumores y la inquietud de sus seguidores, sus hijos Álvaro, Gonzalo y Morgana han emitido un comunicado para aclarar la situación. Asimismo, solicitaron a la prensa que respeten la privacidad de la familia. (Fuente: Europa Press)

Mario Vargas Llosa enfermó de Covid

En Semana Santa del 2022, el premio Cervantes enfermó de Covid, canceló compromisos literarios y una fiesta taurina. Por su edad y el mal estado, se vio obligado a ingresar en la clínica Ruber de Madrid. Isabel Preysler y su hija Tamara Falcó estuvieron a su lado en todo momento e incluso le acompañaron cuando fue ingresado al sanatorio, donde se encontraron cara a cara con los tres hijos del escritor, Álvaro (57), Gonzalo (56) y Morgana (49).

Los varones trataron educadamente a la filipina, mientras una rencorosa Morgana rehuyó el saludo yendo a buscar café a una máquina. Paradójicamente, Mario contagió el virus a la Preysler, que se encerró en las habitaciones de su residencia de Puerta de Hierro, donde exageró sus síntomas por el traicionero virus.

No se sabe qué pasó entre Mario y el ejército de sobrinos, nietos y otros familiares de la madre de Enrique Iglesias, el asunto es que al poco tiempo el genio de ‘Conversación en La Catedral’ agarró sus maletas y se largó hablando pestes de la parentela de su exnovia.

Y lo más increíble es que volvió al redil de Patricia, con quien asistió a la boda de su nieta y a la ceremonia de ingreso a la Academia Francesa. Ahora también su exesposa, de 78 años, cuida de Mario. Según amigos de la familia, ambos estaban planeando vivir en la casa que Mario le dejó a la Llosa en el bucólico balneario de Juan Dolio, República Dominicana.

Allí vive Patricia, a quien engríen en el exclusivo Club Hemingway. Ella no quiere vivir en Lima ni Madrid. En ese país reside su único hermano, el cineasta Lucho Llosa, con su esposa, la cantante Roxana Valdivieso, y sus hijos. Mario no vería con malos ojos la propuesta, pues el gobierno acaba de entregarle con todos los honores la nacionalidad dominicana. Pero primero esperemos que se recupere del maldito virus. Fuerza, Mario. Apago el televisor.

MÁS INFORMACIÓN:

Contenido sugerido

Contenido GEC