Presidenta de la República, Keiko Fujimori. (Foto: Tv Perú)
Presidenta de la República, Keiko Fujimori. (Foto: Tv Perú)

Este Búho está seguro de que está convencida de que el principal problema que tienen los peruanos es la terrible inseguridad ciudadana que no nos deja vivir en paz. Y ella debe asumir la dirección política de esta difícil cruzada. No puede ser posible que en el distrito de San Martín de Porres unos malditos delincuentes baleen a dueños de pequeños negocios y tengan aterrorizada a la población.

Creo que el Gobierno debe tomar el toro por las astas y promover más convenios con Estados Unidos, que nos puede ayudar con tecnología de punta para arrasar con los criminales.

Con respecto al combate al hampa, se debe conformar un equipo especial de inteligencia para enfrentarla, como el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) en la época de Sendero Luminoso para enfrentar y derrotar al terrorismo.

Hoy la ciudadanía tiene otro enemigo que también causa el terror y amenaza las vidas y las economías de los peruanos: la criminalidad común.

Son miles de ciudadanos que han cerrado sus negocios, emprendimientos forjados con arduo trabajo, y han migrado al extranjero para no volver por culpa de los malditos extorsionadores, por los asesinatos a ciudadanos que no pagaron cupos, de trabajadoras sexuales que no quieren seguir esclavizadas por las mafias de los venezolanos del ‘Tren de Aragua’, por las granadas que lanzan a locales públicos.

Todo esto ya no puede tipificarse como simples ‘delitos comunes’. Esto ya es ‘terrorismo urbano’ puro y duro. Y como tal, estas lacras deben ser combatidas por el Estado con un comando especial dedicado única y exclusivamente a desbaratarlas, que investigue, infiltre y las destruya.

La Policía no puede seguir recogiendo cadáveres que riegan los homicidas, pues deben estar un paso adelante. No puede ser posible que los cabecillas venezolanos de ‘Los Hijos de Dios’, facción del ‘Tren de Aragua’, o los del ‘Tocorón’ sean detenidos y liberados por ‘falta de pruebas’.

No puede ser que el Ministerio Público actúe como el doctor Jekyll y el señor Hyde. Por un lado, a los peligrosos delincuentes detenidos en flagrancia los libera y en otros casos menos peligrosos dictan prisiones preventivas como cancha.

Hace años alcaldes, Policía, Ministerio Público y Poder Judicial inauguraron ‘módulos de flagrancia’, para que los detenidos in fraganti sean procesados inmediatamente al ser capturados. Con esto se evitan los encontronazos entre la Policía que elabora la investigación del delito y el fiscal que está totalmente desligado del hecho criminal, y en vez de preocuparse por que el malhechor se vaya preso preventivamente, pone trabas a la Policía y si se demoran unos segundos deja en libertad a peligrosos criminales. Como sucedió con la fiscal que dejó en libertad a los cómplices de ‘Maldito Cris’ y estos huyeron del país.

Urge que la Policía y la Fiscalía, ante la situación de emergencia y la ola de inseguridad ciudadana, trabajen en conjunto, las 24 horas, poniendo a funcionar esos módulos que con bombos y platillos se inauguraron en La Victoria o Lima Norte y así evitar que después de 48 horas suelten a asesinos porque la Fiscalía no coordinó o ‘no le pareció’ el informe policial.

Aquí juega también el dinero sucio de la criminalidad que ‘aceita’ a malos fiscales y jueces, y el amedrentamiento de las mafias. Apago el televisor.

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