Este Búho se enteró hace unos años de la existencia del grupo coreano BTS gracias al interés de una sobrina que desde pequeña era fan de ellos. “Tío, ellos tienen el récord histórico de visitas en YouTube de un estreno en video musical y en un solo día registraron 45 millones de vistas. ‘Idol’, su clip, batió a Taylor Swift, ¡imagínate!”, me dijo emocionada esa vez.
Hay una especie de fiebre en Sudamérica por el grupo musical asiático que anoche se presentó en el estadio El Campín de Bogotá como parte de su gira mundial ‘Arirang’, tras el reencuentro de los integrantes luego de haber cumplido su servicio militar. Vi las imágenes y sus fanáticas cafetera enloquecían. Hoy harán una segunda presentación en el mismo escenario.
‘Arirang’ es la misma gira que los traerá a Lima para dar conciertos el 7, 9 y 10 de este mes en el Estadio Olímpico de San Marcos. Me cuentan que los precios de la reventa de entradas a esta hora superan los ocho mil soles. ¡Increíble! Estos artistas con sus pelos lacios, pintados y con flequillos al estilo de los Beatles de su primera época, han conquistado a millones de niñas y jovencitas en gran parte del mundo.
Sus primeras seguidoras en nuestro país eran púberes, en su mayoría, de diez a trece años, y las más grandes no pasaban los quince. Pero ellas crecieron, como mi sobrina, y hoy son unas señoritas que siguen fieles al grupo. Algunas hasta están haciendo cola ahora mismo en las afueras del estadio para conseguir las mejores ubicaciones los días de concierto.
Para este columnista, hasta antes de aquella conversación con mi sobrina, eran unos completos desconocidos, pero como repito, son un fenómeno a nivel mundial. Han ganado los premios Billboard al ser el primer grupo coreano en llegar al número uno de ventas en Estados Unidos con su álbum ‘Love Yourself: Tear’.
Jin, J-Hope, RM, Jimin, Suga, V y Jung-kook comenzaron juntos en 2013 y hoy siguen llenando todos los estadios donde se presentan. Su tour mundial del 2018 es uno de los más recordados. Se inició en Seúl con un estadio olímpico full de bote a bote, con 90 mil chibolas y chibolos, padres incluidos. Solo dieron una función en Nueva York en su gira norteamericana, copando las 42 mil localidades del City Field. Su gira continuó por Europa, Japón y otros países.
Las seguidoras activas de BTS se hacen llamar las Army y en nuestro país gastan bastante dinero comprando posters del grupo, pines, poleras, calzado, tazas, vasos, polos y muñecos de los coreanos. Cada cierto tiempo se realizan conferencias sobre el grupo, proyección de documentales, conciertos en vivo y consumen sopas ramen coreana y otros platillos del país de la Daewoo.
Analicé la temática de sus letras y comprendí por qué a la mayoría de las asistentes se les notaba que son las tranquilas del salón, inocentes, que no tienen la pinta de ser las ‘matonas’ del colegio, como las ‘Pink Ladies’ de la película ‘Grease’.
Sus letras hablan de la ansiedad y de los problemas de los chicos en su casa, pero sobre todo en la secundaria, el instituto o la universidad. Hablan sobre temas recurrentes en la pubertad, la ilusión de la primera atracción o llamémosle amor, el desamor, la depresión, la pérdida del ser querido, un novio o un amigo.
Si en un primer momento subieron como la espuma con los contagiantes ritmos del ‘hip-hop’ y sus alucinantes coreografías, posteriormente empezaron a incluir hermosas e intensas baladas. Comprendí por qué sus seguidoras forman una comunidad internacional.
BTS significa Bangtan Sonyeondan, que en español sería ‘chicos a prueba de balas’ o ‘boyscouts a prueba de balas’. Espero que esos mensajes sean captados por sus seguidores. Tengo que agradecerle a estos coreanos, amantes de las bromas pesadas, que fueron un buen pretexto para ingresar y compartir el -a veces- impenetrable mundo interior de los más jóvenes. Apago el televisor.
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