
Este Búho ve el panorama político más movido que Kike Suero luego de ver el debate de anoche, mientras se empujaba una damajuana de la trepadora cachina chinchana. Por eso, agarro mi ‘Espada del augurio’ de ‘Los Thundercats’, para que me permita ver ‘más allá de lo evidente’ y así darles estos ‘Picotitos’ bien rabiosos, como exigen mis lectores.
PULLAZOS Y MÁS PULLAZOS. Keiko Fujimori y Roberto Sánchez llegaron al debate con sus estrategias bien definidas. La primera intentaba mostrarse más concertadora y lanzaba propuestas. El segundo recurrió al ataque constante en todas sus intervenciones. En redes le criticaban que abusó de la confrontación y dio pocas propuestas. Pero su objetivo era llegar a ese sector del electorado antifujimorista y a sus electores del sur, que esperaban dicho discurso.
Keiko contestó los ataques y sus mejores golpes fueron cuando le pidió más de una vez que deslinde del asesino de policías Antauro Humala. Sánchez no respondió y dio evasivas, lo que demuestra que le teme. No quiere que el etnocacerista se moleste con él.
El candidato de izquierda le dijo a la china que ella y su bancada son autores de las leyes procrimen y que dirige la mafia congresal. Los próximos días serán claves y veremos si los indecisos comienzan a tomar posición.
EL PLAN ECONÓMICO DEL ‘SOMBRERO’. Para lograr más votos, Sánchez y su equipo técnico le están jurando a todo el mundo en la última semana que van a respetar la estabilidad económica. Lo raro es que en su plan de gobierno escrito plantean la estatización de todos los recursos naturales; que el Estado dirija las empresas de gas, petróleo, agua, bosques, minerales; desconocer los tratados de libre comercio; abolir la iniciativa privada; eliminar la libertad de contratar para que el Estado cambie los contratos entre privados, entre otras medidas obsoletas y fracasadas del siglo pasado.
Todo esto solo puede provocar un tsunami de corrupción en el Estado y el crecimiento elefantiásico de este con el ingreso de sus partidarios, además de espantar las inversiones privadas que dan trabajo, reducen la pobreza e impulsan el desarrollo. Buscan que el Perú sea como Venezuela, Cuba o Bolivia.
PELEA SERÁ VOTO A VOTO. Las encuestadoras más serias dan una ligera ventaja a Keiko sobre Sánchez en la intención de voto para el próximo domingo. La final parece que será bastante apretada, así que los personeros serán claves para que no vayan a torcer la voluntad popular. Allí donde estos no estén, los sinvergüenzas harán lo que les dé la gana. Como ocurrió en 2021 en las zonas más alejadas del país.
Este Búho, como un gran número de peruanos, desconfía de la ONPE y del Jurado Nacional de Elecciones, los órganos electorales que se supone deberían ser garantía de transparencia y limpieza. En la primera vuelta le robaron votos a Rafael López Aliaga para favorecer a Roberto Sánchez y ahora no hay ninguna garantía de que no harán algo igual. En juego está el futuro del país.
LA CAMPAÑA DEL ODIO. Siguiendo el ejemplo de Pedro Castillo, que en la campaña del 2021 se dedicó atizar odios entre los peruanos, Sánchez también busca dividir para ganar réditos. Habla del ‘desprecio y discriminación de las élites limeñas’ a los provincianos, pero su casa está en el acomodado distrito de San Borja y ha vivido como un rey cuando era ministro de Comercio Exterior y Turismo, pues usaba la caja chica de su despacho para pagar sus consumos en pollerías, cebicherías y postres finos.
Se le acusa de haber convertido ese ministerio, por el que pasó con más pena que gloria, en una agencia de empleos para los militantes de su partido. Como si fuera poco, él y su hermano están en la mira de la justicia, pues son investigados por la apropiación de más de 200 mil soles de su propio partido. Por eso, la Fiscalía pide cinco años de prisión en su contra.
EL FACTOR ANTAURO. Está claro que en Juntos por el Perú han hecho en los últimos días un pacto para esconder un ratito a Antauro Humala, hasta el próximo domingo, con el fin de hacer creer a los ingenuos que ya no están juntos. Pero son socios a partes iguales en su aventura de llegar al poder.
Por eso, el etnocacerista le recordó públicamente a Sánchez hace unos días, no vaya a ser que se le olvide, que gracias a los votos de su movimiento pasó a la segunda vuelta. Él asegura que su aporte en primera vuelta fue de un millón de votos y le repitió que tiene ‘anotado’ el ofrecimiento que le hizo de convertirlo en ministro del Interior o de Defensa. ¡A un asesino de policías! Apago el televisor.
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