Este Búho cree que es una muy buena noticia que Erick Moreno Hernández, ‘Monstruo’, cabecilla de ‘Los Injertos del Cono Norte’, haya sido condenado a 35 años de cárcel efectiva por el secuestro y extorsión de cuatro personas, donde murió un policía. Lo bueno es que tiene otras condenas más.
Soy un convencido de que este tipo de peligrosos criminales deben morir en prisión. No hay que olvidar los audios y videos de cómo planeaba sus terribles delitos y se burlaba de la Policía. Se trata de uno de los malditos más crueles de los últimos años.
Su nombre infundía temor por igual en sus inocentes víctimas y también en sus rivales más encarnizados, con los que estaba en guerra por el control de las actividades ilegales. Este ‘Monstruo’ está bien encerrado, pero hay un montón de otros psicópatas que siguen desatado un baño de sangre sin control.
Casi todos los días matan a conductores de buses a los que balean sin misericordia delante de sus pasajeros. Las víctimas son peruanos esforzados que lo único que hacen es madrugar cada día para trabajar de forma honrada y alimentar a sus hijos. El ‘Monstruo’ debe ser encerrado de por vida, totalmente incomunicado, en la Base Naval del Callao o en alguna prisión similar vigilada por militares, pues ya ni la cárcel de Challapalca es segura. La maldita corrupción lo pudre todo y dando coimas los prisioneros más peligrosos siguen dirigiendo secuestros, asaltos, extorsiones y asesinatos desde la seguridad de sus celdas.
De esa forma, los presidios se han convertido en centrales de operación del crimen organizado. Erick Moreno es un hampón irrecuperable que solo sabe delinquir y es lo que intentará volver a hacer desde la cárcel. Va a intentar ‘batutear’ a sus compinches que aún están libres para que las bandas enemigas no agarren el control de las extorsiones en Lima Norte.
Debe estar incomunicado en una prisión de máxima seguridad de verdad y no solo de nombre. Tampoco deben permitir que se acoja a beneficios penitenciarios, como si fuera un estafador. El nuevo gobierno debe enfrentar con rigor a la delincuencia, el principal problema que enfrentan los peruanos.
Se debe formar un grupo especial de detectives a los que debe dotar de los recursos necesarios para que con un trabajo de inteligencia penetren a las organizaciones criminales y las desbaraten. Las bandas delincuenciales se están multiplicando porque les permiten actuar con impunidad, pues los últimos gobiernos han dejado que la Policía sea rebasada. Los agentes hasta tienen que comprarse con su propio dinero uniformes y chalecos antibalas.
Además, han dejado que a las escuelas de policías ingrese cualquiera y hoy vemos que numerosos efectivos integran organizaciones criminales. No olvidemos que el ‘Monstruo’ recibía información de corruptos policías peruanos que lo estaban ayudando de forma permanente para que no sea capturado en Paraguay. Mano de hierro contra los delincuentes. Apago el televisor.
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