Keiko Fujimori y PPK. (Foto: EFE)
Keiko Fujimori y PPK. (Foto: EFE)

Este columnista ha visto con sus ojazos de Búho . Los ‘golpes’ pueden noquear a cualquier candidato. Mis lectores corren las apuestas y están interesados en saber quiénes serán los dos privilegiados en llegar a la segunda vuelta este 12 de abril.

“Buhíto —me recordó un amigo y colega—, tú en el 2016 fuiste uno de los periodistas que llegaron a Piura para cubrir el primer debate de la segunda vuelta entre PPK y Keiko Fujimori, y luego el segundo en la Universidad de Lima a fines de mayo”.

Este columnista efectivamente estuvo en ambos debates y recuerda como moderadores a Carlos ‘Lobito’ Cornejo y Mónica Delta. Aquella vez, en el 2016, PPK llegó sobre la hora y se fue directo a su hotel. Mientras la ‘China’ arribó fogosa, desde la mañana, a hacer proselitismo por toda la ciudad, que lucía un ambiente naranja.

En el debate Pedro Pablo tuvo un discurso más técnico, pero Keiko se mostró más enérgica, con la voz muy firme y mucho dominio de escenario. Ella calificaba a su rival como un millonario enemigo del pueblo, socio y aliado de banqueros, y comenzó a llamarlo como ‘Mister Kuczynski’.

Cuando el ‘colorao’ quiso contragolpear, lo hizo recordando la terrible corrupción que hubo en el periodo presidencial de su padre. Ella le recordó que había colaborado activamente en su campaña del 2011 contra Ollanta Humala y le espetó un contundente: “¡Cómo has cambiado, pelona!”, la rima del famoso declamador Nicomedes Santa Cruz que fue festejada por el público. Y contra todo pronóstico, la bisoña Keiko había ganado el primer debate.

El segundo encuentro se desarrollaría en el auditorio Zoom de la Universidad de Lima. La delegación fujimorista estaba en éxtasis, pensaban que su lideresa iba a ‘pulverizar’ al experimentado exministro de Fernando Belaunde Terry y Alejandro Toledo. Pero se fue de cara.

PPK tomó el control de la confrontación. Ridiculizó a su joven contrincante, que no atinaba a nada, no podía responder a la andanada de cuestionamientos de su rival.

También puso el punto sobre las íes, en la cercanía de Keiko con el otrora cuestionado financista de su partido, Joaquín Ramírez. Y lanzó un ‘jab’ recordándole la relación de su papá con el siniestro Vladimiro Montesinos.

Y para noquearla, llevó el debate a un terreno que la fujimorista no imaginaba: “No sé cuál ha sido la experiencia laboral de la candidata. Ha sido básicamente política, no ha trabajado en ninguna empresa, que yo sepa”.

Sacó una espada como torero frente a un toro agonizante y recordó lo que le dijo Keiko en Piura: “¡Cómo has cambiado, pelona!, eso me dijiste, ahora yo te respondo: ¡Tú no has cambiado, pelona, eres la misma!”.

El auditorio rio a carcajadas y el rostro de Keiko estaba más rojo que el vestido de la Caperucita. ‘Gallo viejo con el ala mata’. PPK había ganado de lejos el debate humillándola y a la larga la Presidencia por más de cuarenta mil votos. El destino del líder de Peruanos por el Kambio es conocido y rochoso, Keiko espera una cuarta oportunidad. Apago el televisor.

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