A este Búho no le sorprende nada ver a Betssy Chávez haciendo turismo muy oronda en México. Porque vivir a cuerpo de rey sin trabajar, comer en los mejores restaurantes sin que les cueste y tener dinero en los bolsillos sin mover un dedo es a lo que aspiran todos esos falsos líderes que se llenan la boca diciendo que ‘defienden’ al pueblo de las injusticias.
Como ya lo hemos visto una y mil veces desde el 2021, en cuanto pueden se dedican a vivir como esos ricos que tanto odian y envidian. Pero algunos buscan hacer ver a la expremier de Pedro Castillo como una víctima. Lo cierto es que fue condenada por nuestra justicia a más de once años de prisión por el fallido golpe de Estado del chotano, su cómplice en ese grave delito.
Lo más vergonzoso es que le sacó la vuelta a la justicia y no cumple su sentencia gracias a la ayuda de un gobierno, el de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien no duda en convertir a su país en refugio de indeseables mientras sean de izquierda.
No nos olvidemos que Castillo quiso tirarse abajo la democracia con su delirante golpe de Estado e instaurar una dictadura porque estaba acorralado por las investigaciones de la Fiscalía de la Nación, que le había abierto siete carpetas fiscales y lo denunció constitucionalmente ante el Congreso por jefaturar una organización criminal.
Castillo se sentía como una fiera atrapada, y se puso peor cuando el detenido Salatiel Marrufo, exjefe de asesores del Ministerio de Vivienda, confesó ante el Congreso que cobraba millonarias coimas a una empresaria, y que le pagaba cincuenta mil soles mensuales a Castillo y a sus hermanos con tal de que mantuviera al corrupto ministro de Vivienda, Geiner Alvarado.
Eso fue lo que lo desquició y empujó a dar el zarpazo golpista que ya estaba preparando meses antes con la resentida social Betssy Chávez, el diabólico Aníbal Torres y otros ministros que le ‘vendieron el boleto’ de que había ‘militares que lo iban a apoyar’.
Así, Pedro ejecutó su golpe, ‘el peor de toda la historia’, pues no fue apoyado por nadie ya que hasta sus ministros fueron los primeros en renunciar y dejarlo solo. Así terminó entre rejas y nos salvamos de que triunfara su proyecto chavista de convocar a una asamblea constituyente para atornillarse en el poder y dinamitar la democracia con un gobierno de funcionarios cleptómanos del ‘lado oscuro de la fuerza’: el senderismo, las mafias de la minería ilegal, el narcotráfico, violentistas y seguramente la izquierda oportunista en busca de migajas del poder.
Todo eso se vino abajo y Castillo hoy está bien encerrado en el penal de Barbadillo. Por eso, me indigna que voces cínicas, incluso desde fuera del Perú, pongan como víctima al encarcelado expresidente, diciendo que ‘no dio golpe’, ‘está injustamente preso’, ‘fue víctima de una conspiración de la derecha’.
¡Por favor! Más bien, habría que decir que desde su llegada al gobierno, y luego con su sucesora Dina Boluarte, el país entró en franca decadencia, azotado por una ola criminal nunca antes vista. Este columnista recuerda la cita del maestro Manuel González Prada, y es que ‘donde se ponía el dedo saltaba la pus’ de ese régimen corrupto. El gobierno parecía un cuerpo infectado, supuroso, gangrenado en su totalidad.
Castillo pasará a la historia universal de la infamia como el presidente que desgració al país y eso nadie puede negarlo. Mientras tanto, su cómplice Betssy Chávez goza de la vida en México, burlándose de todos. Apago el televisor.
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