Del saque somos carnecita... La verídica que el tiempo pasa para todos y nadie la libra. El fin de semana dos tíos de 42 cheques demostraron que ya no están para la competencia. Ambos tuvieron partidos exigentes, con ida y vuelta, y solo vieron pasar el balón. Se les vio caminando y renegando porque no les llegaban las pelotas. Hay que saber cuándo dar un paso al costado en el momento exacto. Nadie vive de recuerdos. Y la gente es cruel, ahora mucho más en las redes sociales. Lo bueno es que los dos están asegurados con monedas. Así es…
Todo se sabe. Un delantero con cara de sano que le gusta trampear ya se dio cuenta de que en cualquier momento le pueden decir más pallares con tallarines. Hace buen rato que lo tienen arrimado y se ha puesto a trabajar con un entrenador personal para recuperar su mejor versión. Sabe que el nuevo técnico lo tiene atravesado y se puso las pilas, todas las tardes va a hacer horas extras. La firme que para alcanzar buen nivel debe empezar por abrirse de las chamitas que lo dejan sin llantas. Y no va cher...
Me cuentan que un delantero se hizo el gil y le dijo no al club que lo vio nacer, porque sabe que si sigue en racha con el equipo donde está jugando, el brasileño que dirige al equipo de todos lo va a tener que llamar. Allí sueña con subir su cotización y pedir más billete a quien lo pretenda. La vez pasada le ofrecieron un sencillo y los mandó a la mela. Curuju...
Hay un run run que un ‘Cholo’ llegó de ‘visita’ a las oficinas al final de la Javier Prado para pedir una cuota de la ‘arruga’ que le tienen desde hace años. Como lo cerraron, levantó la voz y le tiraron un portazo en la cara. Le dijeron que billete no hay, pero si gusta que regrese en un par de años o mejor que le reclame al enano que le hizo contrato como si fuera Haaland. Noooooooo... Me voy, soy fuga.
MÁS INFORMACIÓN:
Contenido GEC