Del saque somos carnecita... Todo se sabe. Me cuentan que en el Callao un chocolatero la quiso pegar de agrandado con un volante que baila timba pero lo parcharon en una. Los sapos rabiosos cuentan que el celeste le recordó que lo tiró a un ‘rankeado’ cabezón con el tío que canta el vals ‘Rebeca’. Eso no le gustó al porteño, pero se tuvo que hacer el gil porque sabe que en el grupo de WhatsApp del equipo de todos la mayoría respalda al ‘extranjero’. Por eso, el visitante hasta se dio el lujo de darle un piquito, aunque al final se abrazaron y casi se chapan. Hummmmm...
Ya me enteré de que el buen nivel de un lateral de un equipo grande tiene que ver con que se haya desligado de su empresario ‘Narchicho’. Ese ‘man’ todo lo veía monedas y le llenaba la cabeza de pajaritos cuando al final no podía venderlo siquiera a una liga mediana de Europa. Ahora el pelotero recobró su fútbol y parece que a fin de año se arranca a un fútbol más competitivo. Se lo merece...
Hay un run run que en el vestuario de un club grande que está cerca del río hay dos grupos. Por un lado están los más chamacos liderados por un titular que no tiene reparos en pelearse con los rankeados y en el otro, los veteranos comandados por una ‘fiera’. Encima varios se han quejado que no lo entienden al tío que mete mucho floro. Ayayayayyyy...
Me avisan que la relación entre unos directivos que son familia y su entrenador no pasa por su mejor momento. El parrillero se habría lavado las manos ante los jefes diciendo que los ‘Pepones’ no le contrataron los refuerzos que pidió y por eso el equipo está en picada. Qué feo... Me voy, soy fuga.
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