La actriz Anahí de Cárdenas se convirtió en un ejemplo de coraje y valentía por enfrentar el cáncer de mama y superarlo. Ahora es imagen de la marca Pantene y con esto ha roto todos los estereotipos de belleza. Ella puede ser todo lo que se proponga, incluso ganar un Oscar, como tanto sueña.
Me sentí muy contenta y afortunada. Sobre todo porque Pantene me escogió para ser parte de una campaña de prevención del cáncer de mama. Yo soy una sobreviviente de este mal, por eso siento la responsabilidad de concientizar a la gente.
Me siento una mujer hermosa, más hermosa que antes.
Fuerte, decidida y emotiva.
El contacto que tuve con las personas que tenían el mismo mal, la comunidad que formamos para darnos valor y soporte, aún en los momentos más oscuros.
Una mujer nueva no, pero corregida y aumentada, sí.
Que estamos viviendo con el tiempo prestado, hay que ser feliz ahora.
En todo momento, pero eso no me paralizó, más bien me dio más valor. El miedo fue mi aliado más grande, porque lo transformé en voluntad.
Poder abrazar a las personas que quiero, ver a mis amigos.
Que me he muerto.
Que medite.
Estar para siempre sana. Y, aparte de eso, ganar un Oscar.
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