¿Sientes que tu perro te sigue como si fuera tu sombra? ¿Va contigo al baño, a la cocina o incluso te espera afuera de la ducha? Esta conducta es muy frecuente y aunque puede ser adorable, también puede reflejar aspectos importantes de su bienestar emocional.
El médico veterinario Carlos Becerra explica cinco posibles razones por las que tu engreído no se despega de ti:
Si acostumbras a darle golosinas, bocaditos o restos mientras cocinas o comes, es probable que te siga por si ‘cae algo’.
Sabe que eres su fuente de cariño, comida, juego y protección. Estar contigo le da tranquilidad y felicidad.
Los cachorros o perros adoptados muy pequeños suelen desarrollar un apego muy fuerte con el humano que los cuida.
Si cuando te sigue, le hablas, lo acaricias o incluso juegas con él, sabe que así llama tu atención y es probable que esté buscando generar ese contacto contigo.
Quiere asegurarse de que estás bien, de que no hay peligros cerca y puede intervenir si algo pasa. Muchos perros tienen un instinto de protección muy fuerte.
Si te sigue de manera excesiva, se pone ansioso y más inquieto de lo normal, sobre todo cuando estás a punto de salir de tu casa, puede estar desarrollando ansiedad por separación.
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