Escuchar quejas constantes puede generar agotamiento emocional, irritabilidad y desmotivación. Foto: IA.
Escuchar quejas constantes puede generar agotamiento emocional, irritabilidad y desmotivación. Foto: IA.

¿Tienes un compañero que se queja de todo en el trabajo? ¿O sientes que pasas el día hablando de lo mal que van las cosas en la oficina? Aunque expresar una incomodidad es válido, cuando las conversaciones se centran constantemente en lo negativo, el ambiente laboral puede volverse tenso y afectar el bienestar emocional de todo el equipo.

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Mariel Massiel, psicoterapeuta , aborda esta conducta y explica la importancia de comprender qué hay detrás de las quejas, reconocer los problemas reales y aprender a manejar las inconformidades de manera constructiva para mejorar la convivencia laboral.

¿Por qué algunas personas se quejan constantemente de todo en el trabajo?

Las quejas pueden tener diferentes orígenes. En algunos casos, pueden expresar frustración, cansancio, insatisfacción o la sensación de no ser escuchados. Sin embargo, cuando una persona se enfoca constantemente en lo negativo, puede terminar interpretando su entorno desde la insatisfacción. Es importante comprender qué hay detrás de la queja, sin asumir que toda inconformidad es injustificada.

CÓMO AFECTAN LAS QUEJAS EN EL AMBIENTE LABORAL

Cuando las conversaciones giran constantemente en torno a lo negativo, pueden aumentar la tensión, la desconfianza y los conflictos entre compañeros. Esto no significa que debamos evitar las críticas, sino aprender a expresar las inconformidades de manera constructiva, sin convertirlas en una dinámica que dificulte la convivencia.

¿Qué impacto emocional pueden generar estas actitudes en los demás trabajadores?

Escuchar quejas constantes puede generar agotamiento emocional, irritabilidad y desmotivación. Algunas personas incluso pueden comenzar a anticipar problemas o perder entusiasmo por su trabajo. Por eso, es importante aprender a escuchar sin asumir la responsabilidad de resolver todos los problemas de los demás y establecer límites saludables.

¿Cómo afectan las quejas constantes a la productividad y al desempeño del equipo?

Cuando una parte importante de la jornada se dedica a expresar inconformidades, discutir sobre los mismos problemas o anticipar que algo saldrá mal, puede reducirse el tiempo y la energía disponibles para realizar las tareas.

Si el equipo percibe que cualquier propuesta será recibida con críticas, sus integrantes podrían dejar de compartir ideas o tomar iniciativas. Sin embargo, sería un error pensar que toda queja perjudica la productividad. Las observaciones críticas también permiten identificar errores, prevenir riesgos y mejorar procesos.

La diferencia está en cómo se expresan y qué se hace con ellas. Una queja puede convertirse en una oportunidad de mejora cuando se acompaña de información concreta, diálogo y disposición para buscar soluciones.

¿De qué manera esta conducta perjudica al empleador y a la empresa?

Las quejas constantes pueden deteriorar el clima laboral, dificultar el trabajo en equipo y afectar la motivación. Sin embargo, desde una perspectiva psicológica y organizacional, también es importante que el empleador se pregunte qué está originando esas inconformidades. Si las quejas responden a problemas reales, como una sobrecarga laboral o la falta de reconocimiento, atenderlos puede prevenir conflictos mayores.

¿Cómo puede un jefe manejar a un trabajador que se queja constantemente sin generar conflictos?

Lo primero es evitar etiquetar al trabajador como una persona conflictiva o negativa sin comprender qué está ocurriendo. Es preferible conversar en privado, escuchar sus preocupaciones y pedirle que explique qué situaciones concretas le generan malestar.

Si las quejas responden a problemas reales, corresponde evaluar qué medidas pueden adoptarse. Si, por el contrario, se observa una dinámica reiterada de críticas poco constructivas, puede ser necesario establecer expectativas claras sobre la comunicación y el comportamiento esperado dentro del equipo.

RECOMENDACIONES PARA FOMENTAR LA ACTITUD POSITIVA Y MEJORAR LA CONVIVENCIA LABORAL

1.- Considero que el primer paso es comprender que un ambiente laboral saludable no depende de que todos estén siempre de buen humor, sino de que exista espacio para expresar preocupaciones, resolver dificultades y mantener relaciones respetuosas.

2.- A nivel individual, puede ayudar aprender a identificar qué nos molesta, diferenciar los problemas que podemos cambiar de aquellos que requieren otras respuestas y preguntarnos qué acción concreta podríamos realizar. También es importante reconocer aquello que funciona, valorar los esfuerzos de los compañeros y comunicar los desacuerdos de manera asertiva.

3.- Finalmente, debemos recordar que mantener una actitud positiva no significa tolerar condiciones injustas ni asumir que todo depende de nuestra disposición personal. La convivencia laboral es una responsabilidad compartida entre trabajadores y empleadores.

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SOBRE EL AUTOR

Licenciada en Periodismo. Encargada de la página de Emprende Trome. Contenido de actualidad, salud y otros en Trome.com. Curso de herramientas digitales en el periodismo (U. Piura) Curso de Actualización de Gestión de Contenidos en la UCAL. Programa de Gestión para la Transformación (U. Pacífico)

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