Trae beneficios sobre la piel, liberándola de células en descamación y de impurezas que obstruyen los poros. Foto: Composición / iStock / Difusión
Trae beneficios sobre la piel, liberándola de células en descamación y de impurezas que obstruyen los poros. Foto: Composición / iStock / Difusión

Con el estilo de vida tan acelerado y ajetreado como el que vivimos hoy en día, es necesario buscar maneras de relajarse y , y una de las mejores maneras de lograrlo es mediante una sesión de masajes, ya sea realizándolos uno mismo o mediante un profesional.

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“Los masajes en general pueden producir dos tipos de acciones beneficiosas. La primera es la mecánica, que trae beneficios sobre la piel, liberándola de células en descamación y de impurezas que obstruyen los poros. Esta acción también tiene un impacto positivo sobre la circulación y sobre los músculos. La segunda acción beneficiosa es la acción refleja, que es buena para el sistema nervioso, circulación, músculos y diversos órganos, comentó Frank Ruiz Junchaya, docente de Fisioterapia y Rehabilitación.

Una de las zonas del cuerpo a la que mayor atención debemos prestar son los pies y, en ese sentido, el especialista nos comenta los beneficios de realizarnos masajes de forma interdiaria en esta zona antes de dormir:

♦Alivia dolores musculares.

♦Relaja la mente y el cuerpo mejorando la depresión y la ansiedad.

♦Estimula la circulación sanguínea favoreciendo la eliminación de toxinas.

♦Fortalece el sistema inmunológico.

♦Ayuda a conciliar el sueño.

¿Cómo hacer los masajes?

Para lograr estos resultados, es importante realizar los masajes de una manera correcta y evitar causarnos daño. Por ello, el especialista nos brinda los siguientes consejos para realizarlos en casa y de la forma adecuada:

♦Coloca los pies en agua tibia con sal por uno minutos. Luego secar bien

♦Aplica un poco de crema o aceite en tus manos. Frota bien el producto entre ellas antes de utilizarlo en los pies.

♦Empieza a masajear uno de los pies, siempre con ambas manos.

♦Realiza movimientos en forma de círculo, colocando los pulgares de tus manos en la planta del pie y los cuatro dedos sobre el empeine. Ve desde la cabeza de los metatarsianos en la base de los dedos hacia el talón. Lo ideal es que la mayor presión se centre en las zonas más duras, especialmente en el talón.

♦Realiza pequeñas movilizaciones en diferentes direcciones. Es recomendable realizar el movimiento unas 4 o 5 veces en cada dirección.

♦Masajea el pie con la yema de tus dedos como si se tratara de amasarlos. Empieza por el dedo pulgar de tu pie hasta llegar al meñique. Masajea desde la raíz de cada dedo hasta llegar al extremo aplicando una leve presión. Es importante que uses tus yemas y que lo hagas suavemente.

♦Cuando termines de acariciar todos tus dedos, continúa con el resto del pie, centrándote un poco en la parte superior y la planta del mismo.

♦Con ayuda de una toalla retira los posibles restos de crema o aceite que hayas usado.

¿Qué otros masajes podemos hacernos?

Por otro lado, no solo los masajes en los pies antes de acostarse pueden generar grandes beneficios. Por ello, Ruiz nos comenta que provecho puede generar realizarse masajes en las diferentes partes del cuerpo:

Masajes en rostro. Generan relajación y son buenos para el estrés. Nos ayudan a oxigenar los tejidos y nos aportan una hidratación y nutrición extra, gracias a la activación de la circulación sanguínea. Todo ello nos dará como resultado de una piel más luminosa y tonificada.

Masajes cerca los ganglios linfáticos. Cumplen la función de vaciar y favorecer el movimiento de la linfa en el organismo. Está indicado en casos de celulitis y después de tratamientos para la eliminación de la misma. También es muy socorrido para drenar zonas que han sido intervenidas mediante una liposucción, mastectomía o lifting facial.

Masajes en músculos sobrecargados. Se utilizan para relajar la musculatura y disolver las contracturas que se producen por el estrés, las malas posturas, la falta de descanso o una vida demasiado sedentaria.

Masajes en las manos. Al igual que en los pies, son utilizados para reducir el dolor y los síntomas psicológicos, como el estrés y la ansiedad, y aumentar la relajación y el sueño.

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