MUCHO OJO CON LAS MIGRAÑAS. No es ‘solo un dolor de cabeza’. Es una migraña, una enfermedad neurológica crónica que puede obligar a suspender el trabajo, aislarse en una habitación oscura y detener por completo la rutina.
La migraña en Perú afecta —según el Ministerio de Salud— a alrededor del 14% de la población nacional y se presenta con mayor frecuencia en mujeres.
Se caracteriza por un dolor pulsátil e intenso, generalmente en un lado de la cabeza, que puede durar horas o incluso días.
Suele acompañarse de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al ruido.
En algunos pacientes aparece el llamado aura migrañosa, con alteraciones visuales o dificultad para hablar antes de que inicie la crisis.
El neurólogo Walter Gonzales explica que la migraña es una enfermedad crónica sin cura, pero puede controlarse con el tratamiento adecuado.
Además, resalta que el estrés, los desórdenes hormonales y el insomnio suelen acelerar y empeorar las crisis migrañosas.
Aunque no existen disparadores universales —cada paciente tiene los suyos—, el especialista menciona que olores intensos como perfumes, humo de cigarro, gasolina o productos químicos pueden precipitar crisis en personas susceptibles.
La automedicación frecuente puede empeorar el cuadro y favorecer la cronificación del dolor.
“Un diagnóstico oportuno es clave para evitar que la migraña se convierta en una condición incapacitante y recurrente”, menciona el neurólogo.
Las mujeres tienen hasta tres veces más riesgo de migrañas intensas, ya que los cambios hormonales durante la menstruación, el embarazo y la menopausia aumentan la frecuencia e intensidad de las crisis.
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