COLUMNA ‘CONSULTORIO VETERINARIO’. Con el calor que estamos sintiendo en Lima y toda la costa, hasta salir a la calle se hace pesado. Y si nosotros lo sufrimos, imagínense nuestros perros, que no pueden decirnos cuándo ya no aguantan más.
Muchas veces creemos que basta con darles agua, pero no es así. Un paseo bajo el sol, un patio sin sombra o dejarlos unos minutos dentro del carro pueden provocarles un golpe de calor. Y esto puede poner en peligro su vida.
Si tu perro jadea sin parar, babea mucho, camina tambaleándose o está muy decaído, no lo tomes como simple cansancio. Llévalo a un lugar fresco, mójalo con agua fresca, no helada, y busca atención veterinaria de inmediato.
Con este calor debemos cambiar algunas costumbres. Sácalo a pasear temprano o cuando baje el sol, dale siempre agua limpia y asegúrate de que tenga un lugar fresco donde descansar. Nuestros engreídos dependen de nosotros para estar seguros. No esperemos a que el calor les pase factura para recién preocuparnos.
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