Repetir actividades tranquilas antes de acostarte ayuda a preparar el cuerpo para dormir. Leer o tomar una ducha tibia puede relajarte y así lograr un mejor descanso. Foto: Istock
Repetir actividades tranquilas antes de acostarte ayuda a preparar el cuerpo para dormir. Leer o tomar una ducha tibia puede relajarte y así lograr un mejor descanso. Foto: Istock

Dormir mal una noche puede dejarnos cansados, irritables y con poca concentración al día siguiente. Pero cuando el problema se repite durante semanas o meses, las consecuencias van más allá del agotamiento y pueden afectar seriamente la salud.

Mira también:

La neuróloga Jessica Mateo explica que, si las dificultades para dormir persisten durante tres meses o más y ocurren al menos tres noches por semana, podría tratarse de insomnio crónico, un trastorno que no debería normalizarse.

La falta prolongada de sueño puede favorecer problemas cardiovasculares, como hipertensión y alteraciones del ritmo cardíaco, además de trastornos metabólicos relacionados con la diabetes y el sobrepeso.También puede disminuir las defensas y dejar al organismo más vulnerable frente a ciertas infecciones”, indica la especialista.

Además, dormir mal de manera constante puede alterar la presión arterial y los niveles de glucosa, factores que aumentan el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV). “Cada vez hay más personas que no duermen bien y muchas dejan pasar el problema sin buscar ayuda a tiempo”, advierte Mateo.

¿Qué hacer?

Para mejorar el descanso, evita las pantallas, las comidas pesadas, el alcohol y el café antes de acostarte. Si las dificultades para dormir persisten, es importante consultar con un especialista.

TE VA A INTERESAR:

Contenido sugerido

Contenido GEC