El verano pone a varios de buen humor y los motiva a realizar actividades al aire libre y deportes acuáticos; pero no todo es diversión: la exposición constante al intenso sol, que en determinadas horas muestra toda su fuerza, puede causar cáncer de piel, una enfermedad que se presenta de manera sutil y que muchas veces pasa desapercibida.
Marco Velarde, cirujano oncólogo del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), explica que el autoexamen es fundamental para detectarlo a tiempo y para ello recomienda aplicar la regla ABCDE.
Además, advierte que cualquier llaga o mancha inusual que sangre, pique o forme costra debe ser revisada por un experto, especialmente si aparece en el rostro, cuello, orejas, cuero cabelludo, brazos o manos.
Las personas más propensas a desarrollar este tipo de cáncer son las que tienen piel clara, antecedentes familiares de esta enfermedad y son mayores de 50 años. El tipo más frecuente es el carcinoma basocelular, que tiene una tasa de curación muy alta con tratamiento adecuado y cirugía.
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