
Barbas largas, pobladas, recién iniciadas, con distintos estilos, colores y personalidad estuvieron presentes en el concurso ‘La barba más bárbara IV’, organizado por la asociación Bearded Villains Perú en el restobar Invictus Taproom de Barranco.
La actividad no solo tenía un fin estético, sino también un propósito solidario: reunir víveres no perecederos para donarlos a tres ollas comunes de Pamplona Alta.

Movidos por el profundo deseo de compartir y llevar esperanza, estos barbudos con corazón gigante llegaron con alimentos bajo el brazo y, además, con la ilusión de que el jurado reconociera su esmero y dedicación para lucir impecable esta zona del rostro.

El desfile, que contó con 45 participantes, comenzó entre risas, gritos, aplausos y hasta golpes en la mesa como muestra de apoyo. Cada uno salió al frente para demostrar el trabajo de meses en su imagen e intentar conseguir el primer puesto en alguna de las dos categorías disponibles: clásica y épica.

La primera se centra en el estilo tradicional, elegante y bien cuidado. En tanto, la segunda está reservada para barbas de gran longitud, volumen y, a menudo, estilos de crecimiento natural o muy llamativos.
El jurado, además, calificaba la personalidad de quien la llevaba. En ese sentido, Darwin Estela, recién llegado a Lima desde Jaén (Cajamarca), se hizo del primer lugar en la categoría ‘clásica’.
“He juntado dinero durante meses para subir a un avión por primera vez y estar aquí”, relató emocionado el hombre de saco y sombrero verde musgo.

Los ánimos ya estaban arriba cuando anunciaron por micrófono que comenzaba la categoría ‘épica’, la más reñida por la experiencia que concentra.
Los participantes lo dieron todo, pero Rafael Dañino llamó la atención desde su entrada por el atuendo que vestía. Al compás de una conocida canción, se posicionó frente al jurado y, al llegar al coro, se sacó el traje del personaje de anime Tuxedo Mask para lucir la ropa característica de Sailor Moon.

Todos enloquecieron, se armó el ambiente de fiesta y terminó quedándose con el primer lugar. “Mi barbero me ayudó en todo este camino para encontrar los trajes que estuvieron listos en un mes y medio. Me preparé desde inicios de año y estoy feliz con el resultado”, subrayó.

Icónico personaje
Las sorpresas seguían apareciendo, ya que don José Luis Pollera, o mejor dicho ‘Maestro Roshi’, salsero del Rímac, moderó el espectáculo, demostrando que no solo es reconocido por parecerse al entrenador de Gokú, sino que también tiene una faceta como barbudo, de la cual está orgulloso.

“Llevo dos años aproximadamente con el team barbudos y sigo con mi importante caracterización y mis pasos de baile, soy multifacético”, señaló entre risas.











