Tras cinco años postergando su carrera por los celos de Kike Suero, Vicky Torero decidió volver con fuerza al ambiente artístico como actriz, conductora y bailarina. La pareja del cómico confiesa que futbolistas y cumbiamberos le han ’tirado maicito’, pero jamás les hizo caso. Sobre el ‘ampay’ al padre de su hijo, cuenta que la ‘confianza’ entre ellos se quebró, pero que está en ‘evaluación’.
Vicky, ¿regresas al ambiente artístico a raíz del ampay a Kike?
Me ayudó a tomar la decisión de regresar con fuerza. Ya estaba actuando en una serie por YouTube llamada ‘Herrera, venganza y poder’ y también en la conducción de un programa con Miguel Vergara y Lelo Costa. Antes dejaba pasar propuestas porque Kike se ponía celoso, pero ahora estoy decidida a aceptar todo. Dejé todo por su tranquilidad, pero ya no más.
¿Eso quiere decir que estabas dedicada solo a tu casa?
No, yo no solo he estado ejerciendo mi labor de ama de casa. Nunca dejé de trabajar porque tengo mi empresa ‘Torero’, donde vendo de todo: ropa, zapatos, juguetes. Aparte de eso, estoy metida en el mundo de la exportación agronómica, tengo mi consultorio porque soy cosmiatra; ojo, he estudiado y por eso ejerzo. También estoy en un negocio digital de cruceros.
¿Kike no te mantiene? Porque es lo que muchos piensan...
Desde hace siete años, cuando mi relación con Kike inició, nunca me ha mantenido. Es más, lo conocí cuando no tenía trabajo y, para ese entonces, yo tenía mis negocios, mi auto y mi terreno en Cañete. Incluso, cuando me fui a vivir con él, fui quien amobló el lugar donde vivía porque él solo tenía sus bolsas de ropa. No me gusta que me den plata, me gusta generarla.
¿Tu relación no es como la de Mario Hart y Korina, de 50 y 50?
No, acá nos apoyamos mutuamente y, si quiero algo, me lo pago yo, para eso trabajo.
¿Paras la olla?
Ambos. Él pone todo para la comida y yo lo demás. Aparte, pago los estudios de mis hijos y los míos; no le sumo gastos a él porque tiene otros hijos que mantener. Trabajo desde los 16 años y me gusta ahorrar. No terminé la carrera, pero estudié contabilidad y administración de empresas; sí terminé marketing digital y gestión empresarial y, estando con Kike, estudié cosmiatría.
¿En alguna oportunidad él se ha quedado ‘misio’ y tú lo has apoyado?
Por supuesto, porque a veces se queda en cero y, como pareja, no tengo problemas en apoyarlo económicamente. Una relación es así, para apoyarnos mutuamente, aunque yo lo apoyo más a él que él a mí.
¿Cómo es que se da la relación entre ustedes?
Yo era conductora de Badabun. Fui a una discoteca y él estaba haciendo un show; hice la dinámica de pedirle el celular para ver si era fiel. En ese entonces estaba soltero, salimos, pero luego nos dejamos de ver.
¿No te conoció como bailarina de la ‘Tigresa del Oriente’?
No, eso fue mucho después. La gente poco se acuerda de que he actuado, no soy improvisada. He tomado clases con Germán Loero y de baile con Arturo Chumbe.
Entonces, podríamos decir que Kike no ha sido tu primera pareja en el medio, pero más de uno te habrá escrito...
Del medio solo he estado con Kike, pero no puedo negar que me ha escrito gente conocida de la cumbia y futbolistas. Si a mí me gustara el show, estar en la comidilla o sobresalir por los escándalos, ten por seguro que sería el verdadero escándalo. Pero nunca diré nombres, no me interesa estropear la vida de nadie.
Queda claro que lo conociste soltero, porque en ese tiempo él andaba en problemas con Geraldine Quesada...
Lo conocí soltero, ya habían terminado. Es más, nosotros nos volvemos a ver porque él estuvo en la carceleta y me llamó para que lo ayudara: le pagué el abogado y lo ayudé a salir. Es ahí cuando empezamos formalmente.
Por cierto, no se puede negar la ‘fama’ de Kike. ¿Tu familia siempre estuvo de acuerdo con la relación?
No, eso es algo que me duele. He dejado todo por él, no solo mi carrera, también mi familia. Mi mamá, mi papá y mi abuela están conmigo, pero los demás me dejaron de hablar. Por eso le digo: ‘Dejé todo, ¿pero tú qué dejaste por mí? Nada’. Se la hice fácil porque se ha limpiado un poco su imagen; sin embargo, que me salga con esos ampays y sus celos tontos no lo merezco, no es justo.
¿Y lo del ampay cómo quedó? ¿Está con ultimátum?
Esta es su última oportunidad. Ha sido un baile, pero faltó a dormir, por eso la relación está en evaluación, pero no confío en él. No lo he perdonado, sigo con él, pero no le creo, la confianza se ha perdido. Dice que va a ganarse mi confianza.
¿Qué está haciendo para lograrlo?
Sale a trabajar y regresa apenas termina, me hace videollamadas, en la casa se levanta temprano, me atiende, limpia la casa, cocina, lava... Está en el papel de ‘esperancito’.
Seguro esto te hace cambiar de opinión y retroceder en tu decisión de retomar tu trabajo de artista...
Imposible, eso ya está decidido. No pienso postergar lo que me gusta, salga o no salga un ampay. Primero soy yo, la vida es corta y los años están pasando.
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