La actriz Valentina Saba, quien interpreta a Estefania en la novela ‘Los otros Concha 2’, afirma que le chocan algunas frases de su personaje, ya que es antipática y racista. Ella se crió en Miraflores, pero no se considera pituca, pues hasta come en los agachaditos.
Acabas de integrarte al elenco de ‘Los otros Concha 2’ como Estefanía...
No, es Estefania. Es un juego recurrente en la novela porque siempre me dicen Estefanía, y ella siempre corrige, soy Estefania Romel Dubois.
¿Y cómo podrías describirla?
Es antipatiquísima. Es una mujer de clase alta, tiene mucho dinero. Está soltera y recibe la típica presión que la familia hace a las mujeres, de que para cuándo el marido, el matrimonio, el hijo.
Encima ahora debe lidiar con los Concha, los nuevos vecinos en su condominio...
Sí, ahora está con todo ese dilema. Para ella malogran la imagen, por así decirlo, del condominio, su club house y todo eso.
¿Y va a surgir un romance con Walter, personaje de Andrés Vílchez?
Sí, ellos recién se conocen y, bueno, aquí va a surgir que él la busca por interés. No sé si más adelante se enamorará de verdad. Ella cree que tiene dinero, que es parte de una familia importante y veremos cómo viene ese amorío loco.
¿Y tienes cosas en común con tu personaje?
Creo que es el primer personaje que ha hecho cosas y después de grabar la escena digo: ‘Ay, me dolió’, o ‘Qué feo corazón’. Es que Estefania es bastante racista, muy frívola.
Entonces, son diferentes...
Obviamente sí, yo siempre intento ir por el mejor camino y sin dañar a nadie, pero a Estefania eso no le importa, pero igual tiene su corazoncito. Pero sí es muy decidida y eso podría ser algo en que se parezca a mí.
Además, ‘Los otros Concha 2’ es un buen reflejo de lo que se ve...
Claro, creo que todos los personajes, no solo el mío, se encuentran en la sociedad, sobre todo en la peruana. Al final hay una identificación que va más allá de la risa. Aunque no querramos, hay gente como Estefania, hay que mostrarlos y civilizarlos, que se vea.
¿Qué otra cosa no dirías como Estefania en tu vida diaria?
A mí jamás me vas a escuchar decir ‘ella tiene un perro chusco’, pues yo tengo siete perros recogidos.
¿Y en el vestir?
Tampoco. Ella está siempre regia, con el cabello perfecto, las pestañas, los tacos, la ropa planchada... y yo no sé lo que es usar una plancha. Yo soy muy relajada en ese sentido. Las chicas de vestuario se ríen conmigo, porque no sé caminar con tacos, con eso te digo todo.
¿En qué distrito has crecido?
Soy de Miraflores.
Pero tienes tu barrio...
No podría decir eso porque me harían bullying, ja, ja. Pero soy una persona que se involucra con muchas personas de todos lados y no me importa de dónde eres ni como te apellidas. Lo que importa es qué corazón tienes, qué me estás aportando.
¿Y cómo ha tomado el público tu personaje?, ¿qué te dicen en la calle?
Me felicitan, y bueno, primero me tratan de reconocer porque yo ando con ropa muy relajada en la calle. Me dicen, ‘ay, pero no eres pituca’, ‘pensé que eras más pesada’.
¿No tienes poses?
Para nada. Eso es una actuación. Mi mamá trabajó desde los 17 años, mi papá lo sigue haciendo, tengo buenos ejemplos de vida. Sé lo que es trabajar y ganarte lo tuyo, el valor de eso.
¿Has trabajado también desde chica?
Sí. No por necesidad, nunca me ha faltado nada gracias al esfuerzo de mis papás. Pero desde que ingresé a la universidad me cachueleaba grabando cortos, he dictado talleres, nunca he parado de trabajar.
Entonces, te comes tu ‘agachadito’ sin problemas...
Claro, puedo ir a comer a un restaurante como a un agachadito sin problema. Yo estudié en la Católica y cuando salíamos de clases nos tomábamos unas ‘chelas’ al frente. Es muy gracioso porque a veces no creen que como en carretilla, y sí, yo feliz.
Así como tu personaje, ¿también has sentido presión familiar por el matrimonio?, pues hace poco te casaste...
Felizmente no ha existido esa presión de la familia. Yo me casé por voluntad, aunque no estaba en mis planes casarme. Pero me enamoré y he dado ese importante paso en mi vida.
¿Y ya piensas en hijos o por ahora estarás dedicada a fortalecer tu relación y crecer profesionalmente?
Yo no sé cómo voy a hacer con mi vida porque yo quiero todo. A mí me encanta viajar, amo mi trabajo, quiero ser mamá también... así que vamos a ver cómo logro que todo eso suceda en mi vida. Además, también me encanta estar metida en la cama con mis perros y olvidarme del mundo.
¿Y qué tal trabajar con Melissa Paredes, quien es tu partner?
Es muy divertido. Es la segunda vez que trabajamos juntas, estuvimos en ‘Nina de azúcar’. Ella es lo máximo, es supercomprometida, es chévere y muy chancona. Además, siempre está aportando, dispuesta al juego, a darle la vuelta a la escena.
¿Y con Tula Rodríguez?
Es la primera vez que trabajo con ella, pero la he visto en ‘Los otros Concha’ y me encantaba, me mataba de risa con su personaje. Y ahora verla en el set, que te recibe con el corazón y los brazos abiertos, fue muy bonito.
El año pasado se estrenó la película ‘Cuadrilátero’ que protagonizas, y ha logrado varios premios internacionales, y ahora postulan al premio Goya en España...
Tuve la oportunidad de viajar a Suiza donde se estrenó en un festival y ver la sala llena y las reacciones positivas de la gente. Aquí estuvo por varias semanas en cartelera. Es una propuesta diferente y ha sido un lujo para mí formar parte de ese proyecto, y ahora estamos esperando la respuesta de los Goyas.
También has hecho cine para Estados Unidos con una película que se grabó en Machu Picchu...
Sí, fue una comedia romántica, tuve una pequeña participación y todo se grabó en Cusco y Machu Picchu para la cadena Hallmark, y se hizo en inglés. Participé 4 días, pero fue como una clase maestra.
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