Pamela, la esposa de Roly Ortiz, se enlazó en vivo este miércoles con América Hoy para dar detalles del estado de salud del fundador del reconocido grupo ‘Skándalo’, quien viene atravesando por un complicado momento por una trombosis crónica masiva que lo aqueja desde hace un par de semanas.
“Hemos esperado un largo tiempo la respuesta de la junta médica desde la semana pasada, recién se van a reunir, recién están decidiendo qué va ser de mi esposo y lamentablemente su enfermedad no es para esperar tanto, era para que se actué más prontamente”, dijo la madre de sus hijos sobre su situación y teniendo en cuenta que es probable que le amputen la pierna.
Además, Pamela aseguró que personal del hospital Cayetano Heredia le impide el ingreso a la sala donde se encuentra Roly Ortiz, pese a que tiene un pase permanente que le otorgó el médico, pues el productor musical necesita asistencia casi para todo.
“Yo tengo un pase permanente del médico, que día y noche podemos o yo o un familiar, alimentarlo, moverlo porque no puede moverse. El médico ha dicho que cada dos horas hay que girarlo para que no se le formen escaras. Lamentablemten el servicio de enfermería o de vigilancia, cuando he estado yo constantemente me botan y me dicen que no puedo estar ahí, yo les digo que tengo un pase y que él necesita mi atención, pero no entienden”, dijo muy afectada.
Pamela comentó que Roly Ortiz se encuentra muy triste porque no puede verla y que el personal del hospital no se da abasto para atenderlo.
“El está triste, a veces cuando me sacan a mí me dice que no hay técnicos que lo puedan atender, movilizar. Más bien, ha habido un familiar de un niño que estaba en esa sala que sí tenía que quedarse 24 horas y ese familiar ha ayudado no solo a Roly, sino a otros enfermos que están ahí, deberían ser más empáticos”, acotó.
Según Pamela, el futuro de la salud de Roly Ortiz se decide hoy en la junta médica, aunque resaltó que lo mismo le dijeron la semana pasada. Asimismo, comentó que en un primer momento le dijeron que le iban a facilitar una ambulancia y dos enfermeros para una terapia fuera del hospital, pero después le indicaron que dichos tratamientos ya serían en vano.
“Finalmente me dijeron que parece que no era viable porque su estado está muy avanzando, me dieron a entender que no iba funcionar. Sí hay recursos pero tienen que tomar una decisión”, concluyó.
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