¡CONMOVEDOR! Rebeca Escribens estuvo como invitada en el pódcast ‘Café con la Chevez’ de Trome, donde recordó la época en que trabajaba como anfitriona en un centro comercial, acompañada de su hijo que era un niño. Esta etapa de su vida la puso muy emotiva frente a cámaras.
Según la conductora de ‘América Hoy’, en aquellas épocas, tenía que llevar a su criatura a su trabajo, pues su madre se encontraba mal de salud y la economía no alcanzaba para contratar a una trabajadora del hogar.
“Alguna vez, eso sí me hace llorar muchísimo. Estaba parada más de ocho horas en un centro comercial, haciendo que prueben perfumes y mi hijito en un baño jugando con un carrito”, relató.
De acuerdo a Rebeca, su pequeño se portaba bien, entendía su acotador trabajo y ella lo iba a ver de rato en rato. “Yo le decía a la señora que me lo cuide un ratito y yo me metía al baño a cada rato para ver a mi hijo cómo estaba quietecito tres horas. Me lo llevaba porque mi mamá ya estaba enferma”, contó.
En conversación con la periodista Carla Chevez, confesó que en su mente no estaba para nada la posibilidad de dejar a su criatura con una trabajadora del hogar, pues el dinero, al parecer, no le alcanzaba.
“Eso de la empleada-nana, yo no sabía qué era eso. No existían esas palabras en mi cabeza. Por eso me llevaba a mi hijito. Era bien portado porque con el otro sí hubiera pataleado”, añadió.
Por otro lado, Rebeca Escribens contó que con su segundo hijo, su situación ya era diferente. En aquel tiempo ya estaba casada con su esposo y tenía todas las facilidades para vivir la maternidad con calma; sin embargo, su anhelo por trabajar fue mayor.
“Con Thiago ya estaba con mi esposo casada, con mi papá que estaba ahí ayudándome. Me entró una ansiedad por trabajar como si el mundo se fuera a acabar. No quería parar. Tenía todo por disfrutar la lactancia. Solo 15 días me fui del magazine y a los 15 días estaba de regreso”, confesó.
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