Pati Lorena compartió uno de los aspectos más íntimos de su vida personal durante su participación en el pódcast ‘Café con la Chevez’ de Trome. En la conversación, reveló la labor que realiza junto a su esposo, Felipe, acogiendo en su hogar a niños con enfermedades terminales que no cuentan con una familia que los acompañe en sus últimos meses de vida.
El tema surgió cuando fue consultada sobre la posibilidad de adoptar un hijo. La pregunta provocó una visible emoción en Pati, quien explicó que ella y su pareja encontraron otra forma de brindar amor y apoyo a menores en situación vulnerable.
“Felipe y yo recibimos en nuestra casa a niños con enfermedades terminales. Son niños que no tienen padres y que tienen dos, tres meses de vida”, relató la productora, antes de detallar cómo acondicionan un espacio especial para ellos dentro de su vivienda.
Pati Lorena contó que los menores permanecen con ellos durante la etapa final de sus vidas y que buscan ofrecerles el cariño y la estabilidad que nunca tuvieron: “Tenemos un cuarto y ellos vienen a vivir sus últimos meses, sus últimos días en un hogar que nunca tuvieron y de esa manera volcamos el amor que es infinito”, expresó.
La también empresaria señaló que, a lo largo de los años, han acogido a varios menores que provenían de orfanatos o que habían quedado sin el cuidado de sus padres: “Tenemos ya como cinco angelitos y es hermoso, porque son niños que han vivido en orfanatos o que sus padres por alguna circunstancia murieron y no tienen más familiares o familiares que no se pueden hacer cargo de ellos”, comentó.
Durante la entrevista, recordó especialmente a una niña de cinco años que falleció mientras estaba bajo su cuidado. El relato la llevó a contener las lágrimas al rememorar los últimos momentos que compartieron con ella.
“Inclusive hubo una niña que murió en nuestros brazos y es triste, pero te quedas y ella me acuerdo que nos agarró, tenía 5 añitos, nos agarró a los dos y nos dijo gracias, los amo y a donde vaya los voy a cuidar siempre. Bye papi, bye mami y cerró sus ojitos”, narró conmovida.
Por último, explicó que procura personalizar el espacio de cada niño para que se sienta querido desde el primer día: “Muy, muy duro, te encariñas, les das felicidad a esos niños que desde que llegan a la casa y ven su cuarto. Yo les mando hacer… Si es mujercita cambio todo de rosado (...) Entonces el amor cambia a las personas, más si son niños”, señaló al destacar la importancia de brindar bienestar y compañía a quienes atraviesan una situación tan difícil.
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