Pablo Villanueva, conocido como Melcochita, prepara su retorno al país luego de una gira por Estados Unidos que, según relató, fue un éxito total. Su llegada marca no solo el final del viaje, sino también el inicio de una etapa de cambios personales, tras la polémica vivida con su expareja Monserrat Seminario.
En diálogo con ‘América Hoy’, el cómico confesó que, a pesar del escándalo por su separación, ahora se siente más tranquilo y con ganas de retomar el rumbo de su vida.
Durante su viaje, Melcochita se concentró en su música y presentaciones, lo que lo ayudó a despejar la mente de los conflictos personales. El humorista destacó que tocar su guitarra le permitió recuperar energía y mantener una actitud positiva.
“Tengo mi trabajo, tengo mi guitarra, me olvido de todo. La música te hace olvidar todo. No tengo estrés ni estoy preocupado porque al contrario me siento contento de deshacerme de cosas negativas”, señaló. “Más tranquilo, antes paraba saltón, salía a trabajar saltón, no trabajaba el 100% sino un 60, 70”, añadió.
En esa misma línea, Melcochita afirmó que quiere cerrar definitivamente ese capítulo de su vida y dejar atrás los problemas del pasado. Reconoció que en años anteriores no se sintió tratado como esperaba y que ahora su objetivo principal es avanzar.
“Prácticamente se han burlado de mí. (¿Te has sentido burlado?) 15 años. Yo lo que sé que quiero es olvidarme, olvidarme de todo, seguir una nueva vida”, confesó el artista.
El regreso al país implica ajustes importantes, ya que el humorista tendrá que recoger sus pertenencias de la vivienda compartida con su exesposa y buscar un nuevo lugar donde residir. Explicó que actualmente no cuenta con muchos familiares cercanos en Perú.
“Prácticamente en el Perú no tengo a nadie, todos mis hermanos ya están muertos. (¿Y con quién vas a vivir?) No, eh, solamente consigo pues alguien que me cuide, a una señora, alguien”, indicó Melcochita.
Por su parte, Susan Villanueva, hija del cómico, expresó su inquietud sobre el momento en que su padre regrese a la casa para recoger sus pertenencias. Temió que el encuentro sea incómodo y recordó que Melcochita deberá llevarse elementos importantes.
“A mí me da pena porque yo quisiera ir por mi papá, porque ahora tiene él que ir a recoger sus cosas y yo temo de lo que (ella) puede hacer o decir”, manifestó. “Tiene que sacar todo, tiene que llevarse su auto. No es agresivo, él no es una persona que va a estar discutiendo. Ella dijo que quería vender el carro para irse a España, pero no puede venderlo porque no es de ella”, agregó.
A pesar de los conflictos, Melcochita se mostró optimista y dispuesto a organizar esta nueva etapa de su vida con calma y responsabilidad. El humorista recalcó que busca enfocarse en su bienestar y en mantener la tranquilidad en medio de los cambios.
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