Sin filtros ni poses plásticas, Masiel Málaga nos abre el corazón en exclusiva para Trome y dispara a quemarropa: no solo defiende a su flow piraña en un sistema de tacos y pestañas postizas, sino que le hace frente a los fantasmas del pasado como su expareja Hernán ‘Churrito’ Hinostroza, de quien asegura haber visto su peor y más oscura versión.
Masiel, te etiquetan como la ‘salsera achori’. ¿Así eres?
Es que sería locazo que me pongan la salsera delicada. Tampoco es que me disguste una definición y no es necesariamente la más ‘cute’ (linda), pero están diciendo la verdad.
Pero de como te iniciaste a ahora, ¿has evolucionado?
Por supuesto, todo ha sido un avance en conjunto con mi banda, mi mánager Gustavo Robles. Me pasan cosas que antes no me pasaban; por ejemplo, nunca en mi vida imaginé que Trome me iba entrevistar, pasan esas cosas y está bueno. Es un proceso bien bonito.
¿Te imaginaste así?
No me vi siendo tan rebelde. También me vi operada, como ahora, reencauchada, vestidos y tacos, con pestañas. Me da gusto que haya podido defender una parte que me gusta y que la gente haya abrazado esa parte.
¿Cómo fue el inicio de tu romance con la música?
Mi papá me hacía cantar en las reuniones familiares cuando tenía 8 o 9 años, le gustaba que cante ‘Contigo a la distancia’ en bolero.
¿Por qué no fuiste por ese camino?
Tuve mi primer hijo a los 15 años, dejé el colegio por el embarazo, luego lo terminé en la nocturna. Mientras tanto en el día trabajaba como tatuadora, escuchaba rap, escribía canciones, estuve con un superexponente del rap, trabajé con él y luego conocí más de cerca la salsa. Mi papá es salserazo, me gustaron los sonidos y me quedé.
Ser madre a los 15 años es algo muy difícil...
Y paltea porque te critican, la gente se mete en tu vida.
¿Alguna vez sentiste vergüenza?
No, fui mamá a los 15, fui tatuadora, terminé mi 4 y 5 de secundaria en la nocturna. Ser mamá joven ha sido lindo ahora camino de la mano con mi hijo mayor que parece mi novio.
¿Dejaste muchas cosas?
Por supuesto. Me hubiera encantado entrar a una universidad, pero creo que se podrá en algún momento.
¿Aparte de cantante fuiste tatuadora?
He sido tatuadora 7 años de mi vida, hay cosas que no se saben de mí, pero qué bueno que estemos chismeando, ja, ja, ja.
¿Cómo se dio el salto a la salsa?
Estaba en un grupo de rap, iban a hacer un disco y en colaboración iba a estar Josimar. Ahí es cuando conocí la mecánica de la salsa. Intentaba ingresar a las orquestas de salsa a través de casting, pero nunca entraba porque iba con mi flow de piraña, ja, ja, con mi gorra, buzo; veía colas largas de mujeres bellas, divinas, maquilladas, y yo era todo lo contrario.
¿Quién te da la oportunidad?
La orquesta Arayé de Breña. Recuerdo que convocaron a muchos, pero fui, canté y enseguida me dijeron ‘te quedas’.
El ‘tunearte’, ¿fue por obligación o porque lo querías?
Nada de obligación; es más, si yo pudiera remojarme en bótox y ponerme algo más para que se me vea más linda, lo haría. En mi mente nunca pensé en operarme o ponerme más linda porque nunca iba a poder pagar una operación teniendo a mis hijos, y tenía una vida limitada de dinero.
¿Quieres hacerte algo más?
Me hice la manga, bajé de peso lo que pude, luego me puse las ‘chichis’ y la nariz, listo.
¿Qué trabajos has desempeñado?
Uy, mesera, he limpiado baños de discotecas, ayudante de cocina, vendiendo ropa, vendí comida en mi casa; todo se vale cuando quieres chambear.
Por cierto, colgaste un post de que alguien ebrio te anda llamando. ¿Crees que es el ‘Churrito’ Hinostroza?
No creo, es. Recibí una llamada que no identifiqué porque no contesto números desconocidos, pero ahorita estoy con una situación delicada de mi hijo mayor, por eso cualquier tipo de emergencia que le pase, si está en la calle, y tiene alguna crisis por la epilepsia me va a llamar de cualquier otro número.
Es por eso que contestas cualquier número...
Exacto. Al responder escuché: ‘Hola, por qué no quieres hablar conmigo, dame la oportunidad, disculpa’. Se escuchaba mal, una voz aguardientosa, y dije: ‘Disculpa, quién habla’ y se cortó la llamada. Devolví la llamada y me dijo que era Paulo Hinostroza, pero hablando un poco más me di cuenta de que era Hernán.
¿Sientes que ‘Churrito’ toma las cosas a la ligera?
Él ha sido malo, una m..., un asqueroso que habló de la condición en la que se encontraba mi hijo, metió a mi mamá, que yo había abortado, dejó entrever que consumía drogas. Yo soy buena, pero no tonta, no voy a dejar que una persona venga, me humille, me trate como cualquier cosa y luego crea que me puede llamar.
¿Le guardas odio?
En lo absoluto, porque no estoy haciendo nada contra nadie. La gente que odia hace cosas malas, pero no voy a permitir que me pisoteen como les da la gana.
Contenido GEC