César Sánchez Chavesta, exdirector musical de La Bella Luz, acudió a dar su manifestación el último viernes en la Depincri de San Juan de Lurigancho. Como era de esperar, la prensa aguardó para interrogarlo por la fuerte denuncia de Naldy Saldaña por el delito de tocamientos indebidos.
“¡Mañoso!“, ”¡asqueroso!“, ”¡justicia!“, le gritaron desde el público curioso que también esperaba verlo luego del escándalo por un video donde se le ve tocando de manera inapropiada a la joven cantante de cumbia.
Pese a la insistencia de los periodistas, César Sánchez Chavesta no dijo ni una sola palabra ni mostró arrepentimiento por sus actos. Mientras, le arrojaban palos y hasta le lanzaban advertencias: ‘Vas a ver por chistoso’.
A las 12:30 de la tarde, el exdirector musical de La Bella Luz salió del departamento de investigación criminal con fuerte custodia policial, para luego abordar un taxi amarillo.
Lejos de irse a su casa, el músico acudió a un conocido centro comercial de la zona, donde los periodistas también esperaban poder hacerle las preguntas sobre su caso.
Su presencia en dicho local coincidió con el simulacro nacional de sismo, que obligó a todos a salir. Sin embargo, ni César Sánchez Chavesta ni los trabajadores de la tienda de ropa donde se resguardó se atrevieron a abandonar el lugar.
En imágenes difundidas por América Hoy se ve a una empleada de la tienda pidiendo a los hombres de prensa que se retiren, mientras el exdirector musical de La Bella Luz se quedó en su interior.
Pese a la ayuda que le prestaron, César Sánchez Chavesta tuvo que salir tiempo después y fue abordado por los reporteros. Con una sonrisa nerviosa, el músico guardó silencio ante las preguntas por el video de Naldy Saldaña.
“¿Puedo tomar un taxi?“, se limitó a decir.
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