Julio Zevallos sorprendió al revelar una anécdota de sus primeros años en la televisión peruana. Durante una entrevista en el pódcast ‘Café con la Chévez’ de Trome, el artista recordó su participación en el recordado programa ‘Trampolín a la Fama’ y contó cuánto dinero recibió tras una de sus presentaciones.
El artista repasó distintos momentos de su trayectoria. En medio de la conversación, compartió detalles sobre el espacio conducido por Augusto Ferrando y la oportunidad que marcó una etapa importante de su carrera.
Al rememorar aquella experiencia, Zevallos explicó cómo llegó al popular programa y qué número artístico llamó la atención de la producción.
“Cómo funcionó ese número... en ‘Trampolín a la fama’ había un concurso en el que una pareja de baile mostraba el baile y las señoras gordas se caían de la mesa, todo eso. A raíz de ese número es que me llevan a mí a ‘Trampolín a la fama’ y yo bailo este supuestamente adagio en ‘Trampolín’ y el tío Augusto me regalaba 300 soles”, comentó.
Tras escuchar la cifra, Carla Chévez reaccionó sorprendida y le comentó: “300 soles, eso era plata…”.
En esa misma línea, Zevallos no dudó en responder y explicó el valor que tenía ese monto en aquella época. “Claro que era plata. Escúchame, los participantes eran del público. Pero Efraín fue mi maestro, Guille fue quien me dio la oportunidad en la televisión, mi amiga es la que me lleva al café teatro. Efraín me hace coreógrafo”, sostuvo.
Durante la entrevista, el artista también recordó las exigencias de Efraín Aguilar y las lecciones que dejó en quienes trabajaron con él. Incluso mencionó que figuras como Carlos Vílchez compartieron experiencias similares en sus inicios.
“Escúchame, con Efraín todos hemos aprendido todo. Carlos Vílchez también ha jalado el telón. Cuando yo bailaba ya en las revistas, sus hermanas bailaban conmigo. La mamá de Carlos, la señora Haydee mandaba a Carlos a recogerlas (...) Pero Efraín a todos, Efraín nos sacaba la mugre…”, relató.
Más adelante, Zevallos recordó la disciplina que imponía Aguilar y cómo esas enseñanzas influyeron en su desarrollo profesional dentro del espectáculo.
“A él y a Guille los menciono en mi libro por mil razones. Lo poco que yo sé lo he aprendido de ellos. El que yo me ponga a cambiar la letra de una canción lo aprendí de Guille, el que yo pueda armar una pauta o una secuencia lo aprendo de Guille y de Efraín…”, expresó.
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