Jenko del Río se confesó en ‘Café con la Chévez’ y recuerda los inicios de su romance con Paloma Fiuza y hasta su paso por la carceleta.
Tú te enamoras con Paloma cuando están en ‘Combate’. ¿Tú la viste y te deslumbraste?
Al contrario, ella se deslumbró conmigo. Es la verdad. Yo estaba en una relación con Andrea Luna. Ella es una excelente chica, buena hija, buena actriz. Tiene mis respetos, aunque ella cuando me ve no me quiere saludar…
Es que la dejaste…
No la dejé, simplemente la relación ya no estaba bien. Éramos inmaduros, chibolos. Entonces terminamos.
¿Paloma te gustó desde que la viste?
A mí Paloma no me atrajo la primera vez que la vi, pero después, cuando estaba soltero, comenzaron a fluir las cosas y se dio sin pensarlo, sin planearlo…
Tú me dices que te casaste por amor, te enamoraste. ¿Cuánto tiempo duró tu matrimonio?
Dos años. Estaba muy enamorado de ella y bueno, lamentablemente, ella tenía que regresar por un tema que tenía. Entonces yo le dije: ‘No quiero que te vayas. La única forma de que no te vayas es que nos casemos’, porque ella lloraba todos los días. A mí siempre me catalogaban como una persona agresiva en muchas ocasiones, ¿pero qué persona no es agresiva cuando tiene que proteger a un ser humano que ama o quiere? Una cosa es ser violento y otra cosa es ser una persona protectora.
Recuerdo que te detuvieron en Barranco y terminaste en la carceleta.
Fue un abuso de autoridad, que dicho sea de paso, yo salí totalmente absuelto, lo que más me dolió fue el bolsillo, porque tuve que pagar abogados.
¿Qué pasó?
Me pararon arbitrariamente, bueno, la pararon a ella (Paloma). En realidad, no había cometido ninguna infracción. Ella manejaba, tenía su brevete de Ecuador. El policía me quiso insinuar otra cosa y yo le dije que no. Nos fuimos a la comisaría y hubo un abuso de autoridad. Me mandaron a la carceleta injustamente. Es terrible, bajas una escalerita estrecha, sientes que las paredes te van aplastando y huele a orina.
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