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Javier Meneses: El cáncer, su romance con la mamá de Ale Baigorria, celoso casi le rompe las piernas en EE.UU. y más

Exconductor de Zona de Impacto llega al Café con la Chevez y habla de su relación con Verónica Alcalá, la mamá de Ale Baigorria, su trabajo parqueando carros de las celebridades en los Oscar, el cáncer que lo aquejó y mucho más.
Javier Meneses en el Café con la Chevez. Foto: Joel Alonzo @Photo.Gec

Luego de la polémica entrevista que ofreció el pódcast de Trome, conducido por Carla Chevez, recibe a un nuevo invitado que llega dispuesto a contar sus secretos mejor guardados. Esta vez, Javier Meneses se sienta frente a la periodista para recordar los episodios más intensos de su vida, sus romances y las anécdotas que vivió junto a reconocidas figuras del espectáculo.

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Durante la conversación, Meneses sorprendió al revelar que pagó 500 dólares a un ‘coyote’ para ingresar ilegalmente a Estados Unidos, atravesando las montañas de Tijuana. Además, recordó una peligrosa experiencia en Hawái, donde estuvo a punto de sufrir una brutal agresión por involucrarse sentimentalmente con una mujer que tenía pareja.

El empresario también abrió el baúl de los recuerdos y contó detalles de las noches más memorables en su discoteca, por donde desfilaron reconocidos personajes. Entre sus anécdotas, reveló que el portero de su local le negó el ingreso a Jaime Bayly porque no lo reconoció y recordó la ocasión en que Gustavo Cerati llegó al establecimiento después de ofrecer un concierto en Lima. Asimismo, habló de las rivalidades que existían entre las integrantes del recordado programa ‘Zona de Impacto’, especialmente tras el ingreso de Viviana Rivasplata.

Sin embargo, no todo fueron fiestas y romances. Javier Meneses también relató su dura lucha contra el cáncer, enfermedad que lo obligó a vender sus pertenencias y reunir dinero con ayuda de su familia para costear su tratamiento médico. Finalmente, el empresario sorprendió al recordar su relación sentimental con la madre de Alejandra Baigorria, con quien aseguró haber mantenido un romance durante cuatro años. Estas y otras revelaciones forman parte de una nueva edición de ‘Café con la Chevez’.

JAVIER MENESES SE FUE ILEGAL A EE.UU.

Yo me voy a los 21 años cuando yo acá, a pesar que la mayoría de gente de mi edad se iba, porque no había una situación buena en los años 80, yo me fui, tenía un trabajo propio que me iba muy bien.

Sin embargo, yo quería cumplir un sueño que era conocer Disneylandia, surfear en las olas de California, en Hawaii, conocer gringas y lo hice. Y después me regreso acá, después de 10 años, estando muy bien allá. Son cosas que pasan en la vida.

En esa época no te daban la visa. Era increíble y eso que yo tenía una buena situación por mi padre, yo estaba en la universidad, tenía plata en el banco, en la cuenta de ahorros, iba bien vestido, bien presentable, pero nada. 17, 18, 19, 20. Cuatro años y no me dieron la visa.

Un pata me dijo, anda si tú quieres ir a Estados Unidos saca la visa a México y por ahí te metes, yo te doy la ruta. Así que fui por quinta vez, los gringos me la volvieron a negar y le dije bueno, por acá me voy a meter y fue por ahí que me metí.

¿Por México? ¿Coyote pagaste? ¿Mojadito, por túnel, por el río?

No, lo que pasa mojadito… Yo te explico. Para ingresar ilegalmente hay dos fronteras. Una que es por Ciudad Juárez, que es El Paso, Texas y tú entras a Texas por el río. Vas cruzando el río, por eso les dicen ‘mojado’.

La otra es por Tijuana. Tijuana-Mexicali, que es pegado al Océano Pacífico, por montañas, por monte y yo pasé por ahí. Ahí no te mojas, te mueres de calor y todavía pasé en julio, en el pico de verano. Y esperar ahí horas de horas en las montañas, esperando que nos recojan, porque a la primera se frustró. Casi nos agarran, éramos un grupo de seis. Agarraron a los tres primeros que estaban adelante y los tres que nos quedamos atrás, que nos salvamos. Pero estuvimos desde las 6 de la mañana, hasta las 4 de la tarde, escondidos bajo unos arbustos. El calor era insoportable y al final ya pudimos entrar a Estados Unidos…

¿Cuánto pagaste?

500 dólares de esa época, pero yo estaba recomendado, porque el jefe de la organización es un pollero. Coyote es el chiquillo que te pasa. El pollero se llamaba don Cicilio y su abogado era amigo mío. Bueno, don Cicilio era un tipo que era ítalo, americano, mexicano. ¿Por qué? Americano, tenía la nacionalidad norteamericana y hablaba inglés; ítalo, porque era descendiente de_italiano, y mexicano, porque también tenía la nacionalidad mexicana. Entonces el abogado de uno de mis amigos me lo recomendó, habló con él y cuando yo llego allá me atendieron como rey. Igual la pasada es cuestión tuya, tienes que correr, seguir las instrucciones…

¿Y de ahí qué hiciste, te la buscaste como todo peruano?

Mi primera chamba fue en construcción. Allá todas las casas son de drywall. Empecé en eso, cortando madera con una sierra, con mis lentes. Ahí duré tres, cuatro meses nada más, porque era terrible. No entendía bien el inglés, metía la pata a cada rato, en vez de cortar 10, cortaba cinco; en vez de cortar 20, cortaba 18.

Las casas quedaban así, inclinadas…

Sí, pero me despidieron bien. El dueño de la fábrica tenía un hangar como de una cuadra, era gigante el hangar. Ahí tenían de todo. Trabajaban el hijo, la hija, la esposa y el señor, todos eran americanos típicos, anglosajones y había harto mexicano. Bueno, ahí me liquidaron. Le dije, puedo saber por qué, con mi poco inglés y me dijo, es porque tú no estás al ritmo del resto. Era obvio. Me dieron mi cheque y me fui y ahí me consiguieron trabajo parqueando carros…

Javier Meneses en el Café con la Chevez. Foto: Joel Alonzo @Photo.Gec

JAVIER MENESES EN LOS OSCAR

¿Eso en los Oscar?

No, primero trabajé cerca a Disneylandia, estaba a ocho cuadras de Disneylandia, porque Disney World es en Miami; Disneyland, que es el primero de Walt Disney, es en California y ahí chambee en un restaurante muy popular que se llamaba ‘Mr. Stox’.

Trabajaba ahí parqueando carros y de ahí es que me contratan para la entrega del Oscar. La verdad fue qué me dijeron necesitamos dos personas y me escogieron. De 20 chicos que trabajábamos ahí, entre mexicanos, puertorriqueños, gringos, afroamericanos me escogieron a mí y a un gringo para chambear en la entrega del Oscar.

JACK NICHOLSON Y LIZ TAYLOR

Y eso del Oscar, he escuchado mucho de verdad que le parqueaste el carro a Jack Nicholson y te encuentras con un…

Un troncho…

Sí, ¿eso cómo va a ser, lo encontraste ahí, estaba armadito?

Mira yo trabajé tres ediciones, 84, 85 y 86 y también trabajé en la entrega del Grammy. También lo vi a Michael Jackson, a Michael Jackson lo vi a distancia. Pero primero te cuento lo de Jack Nicholson.

Llega él. Me dice cuadrarlo cerca, por decir, porque nosotros teníamos un parqueo con estacionamiento, que era a una cuadra, cuadra y media y ahí a la mitad, cuando ya estoy llegando al parqueo, empiezo a oler algo raro. Abro el cenicero y era un troncho que él lo había hecho así.

¿No lo había terminado de apagar?

Sí. Entonces yo dije qué hago lo fumo o no y lo fumé pues, dije para saber qué maricucha fuma este pata, ¿no? Y le di dos pitadas y la última pitada me la guardo así. Corrí una cuadra y media aguantando y cuando llego a uno de mis amigos lo llamo así y le hago así, esta es la que fuma Jack y es verdad, no tengo por qué mentir…

Claro, porque vas a inventar algo que no has vivido…

Y el segundo año llovió. El primer año bacán, soleado, pero el segundo llovió y la producción nos dio paraguas para acompañar a las estrellas por la alfombra roja, para que no se mojen. ¿Y sabes a quién me tocó? A Elizabeth Taylor…

Ay no, ¿de verdad?

Liz Taylor con los ojos turquesas, azules. Yo acá, abrazandola así, acompañándola, ¿no? Todos los chicos a las mujeres les dábamos el brazo y las acompañábamos como 20 metros y ya se soltaban, estaba el toldo y no se mojaban, como venían con los trajes todas…

Hermosas claro…

Y Elizabeth Taylor me tocó y le digo I just can’t believe y me mira y me dice eres un caballero. En esa época qué pena que no había selfies, había polaroid nomás…

Con Elizabeth Taylor. Qué emoción, Dios mío. ¿Y ese año, qué año fue, 85?

El primero fue 84 y la de Elizabeth Taylor creo que fue el año siguiente, 85…

JAVIER MENESES FUE HELADERO

¿Y solo esa chamba has hecho? Porque también me dijeron algo de heladero…

Yo vivía en New Hollywood cuando ya no parqueaba carros. Entonces como yo tenía mi platita y un chileno que conozco en un bar, buena gente, le digo a qué te dedicas. El chileno me dice soy heladero y me lleva y me alquila un carrito que era una van con un freezer acondicionado y había una estantería para vender golosinas y tenías tu cooler con hielo para vender gaseosas. Tú salías por un recorrido que tú te lo hacías, ponías tu musiquita, te estacionabas en la mitad de una cuadra y salían los niños como roedores…

¿Y no te quedaste allá por el bobo, no te enamoraste fuerte?

Yo me casé allá con una americana, me dio la residencia. Viví dos años con ella, era mi enamorada y ahí ya me puse a hacer mil cosas después que dejó los helados. Estuve como 3 años en ese negocio. Ahí ya me empecé a engordar, porque todo el día manejaba, comía helados, tomaba gaseosa, me salió guatita, pero como yo ya había hecho una platita, alquilé mi camioncito. Me compré cuatro más y los alquilé y ahí es que yo me meto al gimnasio y me meto a correr tabla. Me voy a Hawaii.

Ya mi vida cambió, era un chuchanboy. Salía a tomar fotos, ahí me compré mi cámara de fotos, tomé un curso. Empecé a tomar fotos, me hice mis tarjetas. Hacía casting todos los días a súper modelos allá.

JAVIER MENESES FUE STRIPPER

Pero las chicas también te correteaban, ¿no? Tú estabas en ese tiempo bien agarrado y te tentaron para ser stripper, ¿o llegaste a serlo?

Sí lo hice. Un pata mío, venezolano, que era un conchudo este pata, Antonio se llamaba. Su viejo le mandaba un billetón, en la época de oro de Venezuela. Eran tres hermanos, pero Antonio que era el más alto, el más guapo, era colorado, era un sinvergüenza, porque el viejo le mandaba el billete y él no estudiaba. Yo le decía oye compadre, no. Ya después veré. Pero sus hermanos sí estudiaban, él no y el pata estaba bien chapado.

Él me mete al tema de los strippers, porque él era. Un día voy a verlo al huevón y hacia la plata. Yo bailaba bien y me metí a hacer fiestas privadas con él. Él me conseguía la chamba, íbamos los dos y era bacán. Una bonita aventura, estaba joven podía hacerlo, soltero, no tenía que rendirle cuentas a nadie. Una experiencia de joven, estaba con un buen cuerpo, bailaba bien.

¿O sea, ibas a las casas de las chicas en las despedidas de soltera? ¿Y con zunguita?

Yo nunca me puse tanga, nunca. Yo le dije al pata, jamás…

¿O sea, no te agarraron los cachetitos?

Sí, pero yo me ponía bóxer. Si, la mujer te toquetea, tú sabes que te puede toquetear, pero una cosa es que te toqueteen con boxer y otra con hilo dental y con_hilo dental dije ya no, esa huevada ni cagando, ahí ya no. Me siento bien con bóxer, me veo macho, me veo bien, bailo bien y todo lo que tú quieras. Ya las mujeres te ponen la propina acá, algunas te toquetean, otras te ponían su tarjeta que decía call me y ya de ahí para adelante…

¿Y lo más peligroso que hayas pasado con alguna de ellas?

No, peligroso no. Tuve una situación peligrosa, pero no por eso…

¿Nada que te hayan esposado o sí?

No. Simplemente la primera aventura íntima fue a los 3 meses, que yo no hablaba muy bien inglés y fuimos a un billar a la playa con un amigo, un peruano que sí hablaba inglés. Estuvimos jugando billar y me dijo esa chica te quiere conocer.

Entonces él me hizo de intérprete, tomamos unas chelas y la chica me llevó a su casita en la playa Manhattan Beach, una playa linda en California y ya pues. Estaba con la chica teniendo intimidad y tocan la puerta. La chica abre y se mete el enamorado, pero según ella no era el enamorado. Había estado con él y ya habían terminado, pero el pata quería volver. Era una situación en que yo estaba con la flaca en su dormitorio, yo tolaca pero tapado y ella hablando en toalla con el pata y yo con el poco inglés que entendía, el tipo me mira me hace así, como diciendo ya después vamos a hablar. Pero eso fue lo único.

Oye, pero en esas circunstancias supongo que toda la líbido se te baja, te apagas…

Yo me asusté, porque el gringo era más grande que yo, un poco mayor que yo, pintón, pero como que la situación incómoda y yo le dije en mi poco inglés. Me dice ya no estoy con él, pero él quiere volver conmigo, pero ya no y yo quiero hacer lo que quiera con mi vida, entonces puedo disfrutar contigo. Y bueno seguimos disfrutando, pero ya no fue igual. Eso fue lo peor que me ha pasado…

Así, fuerte…

No.

Javier Meneses en el Café con la Chevez. Foto: Joel Alonzo @Photo.Gec

A JAVIER MENESES CASI LE ROMPEN LAS PIERNAS EN HAWAII

¿Hay otra más? Ay me muero, cuéntame, cuéntame. A mí me gusta el chisme…

Yo cuando me voy a Hawaii la primera vez... Un día, un amigo peruano que estaba allá, le digo dónde me puedo hospedar. Anda a la casa de Mark Foo. Voy a la casa de Mark Foo, que era un hawaiano de origen chino, un poco más bajo que yo, achinadito y él tenía un alojamiento frente a una de las playas famosas y me hospeda. Hola, qué tal, yo he estado en punta hermosa, en Perú, qué lindo, en inglés. Yo ya hablaba inglés y me hospedo ahí.

Entonces al segundo, tercer día que yo estoy ahí, él me dice Javier te quiero pedir un favor. Me voy a correr unas olas grandes en la otra isla, quiero que te quedes, pero he puesto un aviso en el periódico. En esa época todavía los avisos eran en el periódico y quiero que contrates a un manager, hombre o mujer. Yo te voy a dar dos días gratis y dos días de comida gratis, pero quédate de tal hora_a tal hora. Ya me quedo, empieza a llegar gente, les muestro cómo es su chamba y en eso llega una chica, pero espectacular, así de impacto, joven, pelito corto, ojos azules, hermosa y cuando sube, porque yo estaba en el tercer piso. Imagínate que era un hotel, pero de Hawaii, de madera, con techo a dos aguas, súper playero.

Yo dije debe ser una de las novias de los gringos que están ahí, porque habían australianos, gringos hospedados, surfistas y cuando le digo en que te puedo ayudar, me dice he vendido por el aviso. Se sienta, así como estás sentada tú y le empiezo a hacer las preguntas, yo temblando y le doy la chamba, yo mismo le di la chamba. Y fíjate que su cuarto estaba al costado del mío por extraña coincidencia, en el tercer piso. Y bueno todo bien y Marc estaba en la otra isla corriendo olas grandes, porque él era tablista profesional. Al día siguiente yo voy por mi tabla, me voy a correr tabla y ella me dice hola Javier, te vas a surfear. Le digo sí. Me puedes llevar. Le digo, pero no vas a chambear. Era un horario muerto. O sea, ella se levanta, hacía el desayuno y luego había dos, tres horas que no hacía nada. La jalé, yo ya tenía mi equipo de fotografía y llevo a la gringa a la playa, me meto a correr le digo hazme un favor pues, grábame, tengo ese video, sale la voz de ella. Yo la grabo, ella me graba sale su voz y cuando yo salgo le digo, ya yo te voy a tomar fotos y le tomo fotos a la gringa. Y esa noche era ladies night en la discoteca Hilton Turtle Bay y me dice jálame. La jalo, estoy bailando con ella, todo chévere. Una cosa lleva la otra y terminamos chapando con la gringa, linda y en la noche, ya tú sabes.

Ahí nomás pasan dos días y llega Mark. ¿Y Javier, qué tal conseguiste manager? Le digo sí y en eso sale la chica y el huevón se queda así. Empezó a mostrarle todo y en la noche la invita a cenar y ella me mira, se sentía incómoda. Yo me hice el loco y lo rechazó, no salió con él. A la semana siguiente, nuevamente ladies night, la misma discoteca yo voy por mi lado, la jaló a la gringa. Él va con un grupo de amigos y me ve a mí bailando con la gringa y dándonos un besito y él se me acerca por atrás y me dice ganaste.

Hasta ahí todo bien. Pasa el tiempo y yo me tengo que regresar a California, porque yo vivo en California. Estaba en Hawaii de vacaciones, pero tenía que trabajar. Entonces yo a la gringa, que ya habíamos conectado bien, le digo mira, te voy a mandar el pasaje para que estés en California o yo vengo por ti. Pero pasaron tres meses, me desconecté de_la gringa por trabajo, por otras cosas. Cuando regreso a Hawaii, ella estaba viviendo con el chino y Mark me dijo como comprenderás ya no puedes quedarte acá.

Obvio claro…

Caballero y después llega el jueves, ladies night. Vamos a la discoteca de la parte norte, eso es como Punta Hermosa o sea habían un montón de sitios para surfear y era la ciudad. Honolulu, Waikiki están acá y el North Shore está acá. Entonces voy a la discoteca y veo que se pelean, discuten. Un pata mío me dice, oye huevón están discutiendo y la gringa se va por acá, yo me voy por el parqueo. ¿Qué pasa? No que este pata quiere que arme un trío y quiere que yo consuma. Yo no consumo drogas, que esto, que el otro y me la llevo. Vamos a un hotel y nos amistamos.

Se quedó a dormir conmigo. Al día siguiente todo Hawái se enteró y el chino me estaba buscando con dos guardaespaldas para romperme las piernas y ahí con la ropa con la que estábamos tomamos el avión, a los dos días, a California. Me llevé a la gringa California.

Me muero. No, tú tienes mucha suerte también…

Eso sí fue bravo. Me estaban buscando con dos hawaianos grandazos…

JAVIER MENESES REGRESÓ A PERÚ Y PUSO DISCO DE MODA

Y de ahí regresas. Después de 4 o 6 años regresas a Perú…

Yo a Perú regresaba cada dos años de vacaciones y acá estaba terrible, el terrorismo, y a fines de los 80 no sé qué me dio, me vine a Perú. Traje una plata y con dos amigos ponemos una discoteca en San Isidro, que se llamaba Eclipse, que era la discoteca de moda. Toda la gentita iba ahí, Jaime Bayli, Gabriela Pérez del Solar, Chemo del Solar, Julinho, Papelito, el Chino Malpartida, el papá de Kina. Todo el mundo paraba ahí y después el año 91 salgo con ‘Zona de Impacto’.

La discoteca seguía, pero era terrible, porque había inflación. Entonces todos los fines de semana le cambiábamos de precio a los productos. No veíamos la ganancia, era vacilón todo, de toque a toque. O sea, la gente decía a las 12, toque de queda, 11:30 no, me quedo de toque a toque. Se quedaban de 12 a 5 de la mañana y era chévere, porque había consumo y mil aventuras y el 92 le ponemos Exses a la discoteca, con otros socios y el 93 vendo mis acciones y me desligo. Me dedico al programa.

JAVIER MENESES, JAIME BAYLY Y CERATI

Y en esa época que estabas con la discoteca, que estaba Jaime, ¿tienes anécdotas ahí, en la discoteca?

Jaime Bayli no, anécdotas directamente con él no, pero el iba, se tomaba su whisky y una vez me acuerdo que no lo dejaban entrar. Era flaquito, decía yo soy Jaime Bayli, de la televisión, pero el portero no lo ubicaba. Yo le digo déjalo pasar, el señor es de la tele, que pase. Pasa Jaime, porque la discoteca, era en esa época, la casa se reservaba el derecho de admisión, no como ahora que entra cualquiera, la discoteca era para socios. Pero bacán, buena época. Anécdota con Gustavo Cerati, porque cuando ellos llegan al concierto del 87, 88.

La primera vez que venían acá, que se presenta en el Amauta, fue el 88. De ahí ellos se van a mi discoteca, fue la primera vez que ellos llegan, que estaban con los pelos. Zeta Bosio que es pelado, estaba pelucón; después Charly Alberti. A los tres yo los llevé a la zona VIP, tomé tragos con ellos

Javier Meneses en el Café con la Chevez. Foto: Joel Alonzo @Photo.Gec

JAVIER MENESES Y ZONA DE IMPACTO

Cuando estabas en el programa, ¿cómo hacías que las chicas ingresen, les hacías casting para que entre Leslie, Olenka? Olenka fue la primera, ¿verdad?

No, la primera fue Marisol, mi amiga que narra las noticias en ‘24 horas’, ella fue la primera. De ahí fue Silvia Caballero. Silvia era una rubiecita, ojitos verdes, típica playera. De ahí entró Verónica Alcalá, después de Verónica sale Marisol, entra Olenka. Entonces eran Olenka, Silvia y Verónica, tres playeras, playerazas. De ahí sale Verónica, entra Paola Enrico. Sale olenka, entra Leslie Stewart. Estaban Leslie, Paola y Viviana Rivasplata. Entra Viviana, Leslie sale. Están Viviana, Paola y entra Úrsula Payet, que era hermosa, no hablaba mucho, pero era linda.

Y así pues, después entró Vanessa Robbiano, Marissa Minetti, entró Laly Goyzueta, Flavia Montero, Silvana García, una argentina, la más bonita que he tenido, linda, linda.

Cuando tú estás en la primera etapa con las chicas, con Verónica y ellas, esos primeros programas todo el mundo estaba así embobado…

Me llovían los auspiciadores…

Era una época gloriosa para ustedes también, ingresaban los auspicios, ingresaba la plata y la exposición sobre todo. Cuéntame de las chicas, yo quería saber de esa época, de esa primera etapa en la que debes tener anécdotas sobre cómo surge todo eso…

Lo que pasa es que yo llego y miro como dejé a mi país 10 años antes y cómo ya estamos en 1990 y veo a los chicos, a las chicas cómo se visten, la moda era más o menos similar, pero siempre éramos todavía conservadores. Entonces poner a una chica en un programa de televisión, una chica de clase media en tanga, era raro. Mi papá, mi enamorado…

Le iban a decir algo…

Mi hermano. Yo le dije flaca, estamos en la playa, verano, estamos en un campeonato de surf, hay sol. Mira el ambiente, mira esa chica está en bikini; vamos a entrevistarte, te vas a morir de calor. Entonces de ahí short y top, hasta que una se quitó el short y en bikini. Mira qué bien, qué bonito se te ve y me empezaron a llegar auspicios de bikinis. Javier mira tengo bikinis para tus chicas. Ya chicas, pónganse el bikini. Ya, te regalo dos, te regalo tres y los bikinis costaban plata, porque a la gente le costaba ganar plata en esa época.

Si me das tres me pongo uno y así poco a poco y me llamaban los de tal compañía, tal esto, Javier quiero un aviso, quiero el otro. Oye quiero auspiciar, pero no tengo comercial. Yo te hago el comercial y empecé a producir comerciales. Al final me hice como 60 comerciales de diferentes compañías que querían auspiciar el programa, porque el programa lo veía todo el mundo. Se veía en el norte de Chile, en Ecuador, en Colombia. Yo competía los sábados en la mañana con Nube Luz y con Pataclaun. En el AB les ganaba yo, pero en el CD me ganaban ellos por ejemplo.

¿Y alguna vez tuviste un romance con alguna de las chicas de Zona de Imapcto?

Sí, con unas cuantas sí, pero no te puedo decir sus nombres. Se daban sin querer queriendo, de verdad. Era joven, no era feo, era carismático. Tenía el poder de la tele, que es un poder, ¿no?

JAVIER MENESES Y LA MAMÁ DE ALE BAIGORRIA

Verónica es la mamá de Ale baigorria, ¿cierto? Yo me acuerdo de Verónica bien así, muy segura, muy confrontacional…

Verónica enseñada en cuatro gimnasios, era profesora de aeróbicos, tenía un cuerpazo natural. Piernas largas y después con ella hicimos un programa, ‘Aeróbicos de Impacto’, que salía de 7 a 8 de la mañana en Global Televisión, de lunes a viernes y la gente lo hacía con nosotros. Nos mandaban cartas de cartas y ahí los auspiciadores, me acuerdo yogurt Yoleit, agua San Mateo, teníamos bronceador, un montón de auspicios, vitaminas. Ese programa también estuvo como 5 años en el aire y después Chelita Cabrera hizo un programa parecido…

Claro de aeróbicos…

Copiándose de nosotros, en canal 5. El nuestro siempre era al aire libre…

JAVIER MENESES Y EL CÁNCER

El tema de tu salud, a mí me impactó mucho. Bueno, te lo comenté hace un rato que hemos hablado de tu salud. El cáncer, porque he pasado por eso con mi familia, pero tú te has levantado de cero prácticamente…

¿Y tú sabes cuál era mi remedio? Porque mira yo empecé en neoplásicas. Yo dije, si sigo en neoplásicas me pasa lo que le pasó a Miky Rospigliosi. No la haces.

Tú vas a las 4 de la mañana, te citan a las 7 y tienes que amanecerte. Llegas y el doctor está estresado, la enfermera está estresada. No le puedes repreguntar mucho. Bueno señor, vaya haga su cola y tome esta pastilla. Doctor pero usted cree. Bueno, bueno, señor, señorita que haga su colita. Te tiras cinco horas haciendo la cola y te dan cita para un mes. En un mes el tumor te gana.

Entonces yo salgo decepcionado con mi hermana, mi hija y mi novia y de ahí me fui a una clínica privada. Hicimos una chancha, vendí algunas cosas y en la clínica privada me salvaron la vida, porque es así, así, así. Igual te citaban para una sesión de quimio siete de la mañana y yo me levantaba. Me acuerdo que ese invierno del 2018 no fue como el de ahora, que no hay invierno. Fue un invierno crudo, feo, horrible y yo tenía que levantarme a las 5, todo flaco para irme a hacer la sesión. ¿Y cuál era la inyección de fortaleza, de positivismo? Música.

Ponía música del recuerdo. Música que me llevaba a los momentos lindos de mi vida, música cuando yo estaba en el colegio con la enamoradita, el primer campeonato de fulbito, lo que sea y ponía. Esa música me cambiaba, ya me iba con la música acá y enfrentaba la sesión del cáncer y me puse a escuchar música, música. Igual cuando estaba con la quimio escuchaba música. Eso fue lo que me ayudó bastante y el amor de mis hijos, de mi flaca, mi pareja y hasta el día de hoy. Encima se llama Milagros mi enamorada. Ella me hizo el milagro, porque estuvo conmigo ahí, ahí.

Javier Meneses en el Café con la Chevez. Foto: Joel Alonzo @Photo.Gec

Qué bonito. ¿Y te han sacado toda la parte de los ganglios, la garganta?

No tengo nada, pero tampoco tengo saliva. Acá tenemos glándulas salivales y el tumor creció encima. Entonces a la hora que hemos disparado con los rayos láser hemos destruido todo el tumor, pero también las dos glándulas. Yo ahorita tengo que tomar agua, porque no tengo saliva. Yo no puedo comer un sándwich. Si tú me pones un sándwich ahorita y no me pones agua, me atoro, me muero, porque no genero saliva. Es horrible…

Qué complicado. ¿Y has hecho quimios y radios también?

36 sesiones de radio y 20 sesiones de quimio. Las 20 fueron en año y medio y las radio en 6 meses, horrible. Todo negro, me salió una papada así. Papada, flaco, pero papada porque todo se hinchó y la lengua, perdí el gusto por dos años. Era horrible, yo no sentía la diferencia de un arroz con pollo, un ceviche, de una gaseosa, de un jugo de papaya, nada…

Pero estás acá, que es lo bonito y positivo, con las ganas de seguir viviendo…

Sí, acá estoy y me hice más cristiano que nunca. Es que te tienes que apoyar en algo. Yo tengo un cuadro de Cristo en mi casa y una cruz de Cristo, del ataúd de mi hermana Sara. Mi hermana Sara; tenía una hermana que me adoraba, que era un año mayor que yo y falleció. Me fui a visitar a Estados Unidos y en un accidente de tránsito falleció y esa cruz del ataúd la tengo yo en mi cuarto y la rezo, la beso. Miro el cuadro de Jesús y le pido que me ayude, que me apoye, que me saque adelante y también oro por la gente que yo quiero. Tienes que tener algo que te apoye. Yo siempre he sido católico, pero después me volví, no es que me vuelva Cristiano, es una religión…

JAVIER MENESES ESTUVO 4 AÑOS CON VERÓNICA ALCALÁ

A ver, vamos al café cargado, rapidito. Ya me contaste si tuviste un flirteo con alguna de las chicas de impacto, ¿sí?

Todo el mundo lo sabe. Yo estuve con Verónica, la mamá de Alejandra. Estuve cuatro años, todo el mundo lo sabe, no es novedad…

¿Cuatro años?

Sí.

¿No pensaron en dar un paso más allá, en casarse?

No, porque al final no funcionó y cada uno se fue por su lado…

Pero Verónica a mí me ha impactado por lo confrontacional, creo que es casi como Alejandra, así fuerte…

Sí, sí.

De las chicas de ahora que vemos en los realities, ¿quiénes crees que podrían ser unas Chicas de Impacto?

Bueno, yo miro mucho el programa ‘Esto Es Guerra’ por mi hijo y hay chicas muy bonitas. Tienes a Melissa Loza, muy bonita, guapa; Rosángela Espinoza, después han habido chicas lindas también…

¿La novia de tu hijo, Sirena?

Ah sí, muy linda.

La gemela es guapa…

Y son muy buenas chicas también, muy correctas, trabajadoras. Linda chica…

Se le nota bien enamorado…

Sí, está templado. Yo le he dicho take it easy, todavía no me hagas abuelo…

¿Te da miedo?

Claro, tiene que desarrollarse más todavía. De ese programa como te digo, la misma Alejandra podría haber sido fácilmente Chica de Impacto. Me gustaba también Cachaza, linda chica, me encanta…

¿Había rivalidad entre las chicas de tu programa?

Un poco sí, cuando entró Viviana…

¿Los celos?

Uy sí, con Leslie, con Paola, porque era más joven, más guapa, más linda, más playera…

¿Y cómo apagabas ese incendio, qué les decías, chicas tranquilas?

Yo tenía un don. Una época yo manejaba 100, 200 chicas a la semana. Cuando hice la campaña a Backus, yo controlada chicas para 100 puntos de venta y poner ahí y ahí. Hay que ponme acá, que porque me mandas, mándame a Miraflores, que por qué me mandas a Los Olivos.

Mira te estoy mandando_a Los Olivos, porque te voy a pagar más y te estoy mandando con dos chicos para que te cuiden. Porque tenía que mandar a Los Olivos gente para campaña, para ponerlos en Metro. Y en el programa, oye por qué a ella le das a presentar al mejor surfer o a este, pero también después entré en el fútbol. empecé a entrevistar a jugadores de fútbol.

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