La polémica escapada a Argentina sigue soltando capítulos. Esta vez, el programa Magaly TV La Firme decidió ir más allá de las imágenes del yate y la parrillada para ponerle nombre, rostro y hasta precio a la fiesta que protagonizaron Mario Irivarren y Said Palao junto a sus amigos.
Luego del escándalo nacional que generaron las escenas de besos, bailes y cercanía con varias mujeres, el equipo del programa identificó a dos de las modelos que participaron en el llamado “faenón” en tierras gauchas, donde la diversión no tuvo pausa durante varios días.
Una de ellas es Pamela Vato, quien habría tenido un rol protagónico en toda la movida. Según el informe, estuvo presente desde el inicio: en el Airbnb, en el paseo en yate, en las coordinaciones posteriores y también en la parrillada con piscina.
La joven aparece como una de las figuras constantes en la escapada, lo que llamó la atención del programa, que la describió como una de las que lideraba el grupo de chicas durante las jornadas de fiesta.
La segunda mujer identificada es Ximenina, modelo que solo participó en la jornada del country. Su presencia quedó registrada en las imágenes de la piscina y en publicaciones que ella misma compartió en redes sociales, donde se le ve posando y mostrando parte del ambiente de la reunión.
Pero no solo los rostros salieron a la luz. El informe también puso cifras al viaje. El yate de dos pisos en el que se desarrolló parte del escándalo habría costado alrededor de 2,000 dólares por ocho horas, sin incluir comida ni bebidas.
A eso se suma el alquiler del country con piscina, las carnes para el asado y el consumo de alcohol durante los días de relajo. Todo formaría parte de un paquete que, según el programa, habría alcanzado los 6,000 dólares por los tres días de diversión.
El reportaje también detalló que algunas de las jóvenes compartían en sus redes sociales imágenes en bikini, videos de eventos y publicaciones relacionadas con el estilo de vida que llevaban durante la estadía.
Incluso se mencionó que los perfiles de algunas de ellas parecían “catálogos”, en alusión a la forma en la que se mostraban en redes, lo que abrió más debate sobre el contexto en el que se dio esta reunión.
Mientras tanto, el público sigue atento a cada nuevo detalle de esta historia, que ya no solo gira en torno a las imágenes del ampay, sino también al detrás de escena: quiénes participaron, cómo se organizó y cuánto costó una de las juergas más comentadas de los últimos tiempos.
Y es que, con cada revelación, el caso suma más piezas a un rompecabezas que aún no termina de armarse.
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