Tv

Machucao: Su profesor Adolfo Chuiman, las cachetadas en El Jefecito, Analí Cabrera, su vida política, el escándalo de Alex Valle y más

Elmer Alfaro llegó por segunda vez al Café con la Chevez y habló de sus entrañables sketches en Risas y Salsa, sus amigos Analí Cabrera y Adolfo Chuiman, su nueva aventura política y mucho más.
Elmer Alfaro Machucao en el Café con la Chevez. Foto: Fernando Sangama | @Photo.gec

Luego del rotundo éxito en su primera visita al Café con la Chevez, llegó por segunda vez al exitoso podcast de Trome y lo contó todo, desde sus entrañables sketches en Risas y Salsa hasta la nueva aventura política que está emprendiendo rumbo a las Elecciones 2026.

Mira también:

Además, el cómico habló de su amiga y compañera de reparto, Analí Cabrera, las cachetadas de Mabel Duclós en ‘El Jefecito’, el ‘Hotel Virgo’ y el escándalo que protagonizó durante unos ensayos con el reconocido actor Alex Valle.

Machucao también habló de su amigo Adolfo Chuiman y de su trabajo como notario en Estados Unidos y de la vez en la que se fue a Las Huaringas para un ritual mágico para que su vida cambie de curso y se termine su mala suerte tras su salida de Risas y Salsa.

Póngase cómodo que el café está servido...

ADOLFO CHUIMAN FUE PROFE DE MACHUCAO

¿En Histrión nunca se habían visto con Adolfo?

Sí, sí. Él era mi profesor de expresión corporal, una rama de la actuación que permite expresar con el cuerpo, sin hablar, las emociones. No solamente del cuerpo, sino la expresión facial, de tu cuerpo en general. Así que él era el maestro de eso y creo que aprendí bastante de él, cosas buenas, de las otras no me acuerdo. Cosas buenas nada más. Mi compadre Adolfo Chuiman seguramente nos está mirando. Compadre, usted sabe cómo lo quiero, ya me olvidé esa parte, yo falté ese día a clases…

¿Cómo es que nace ‘Machucao’?

El machucao es una raspadilla que venden en el norte, con el hielo aplastado en un vaso, le echan jarabe y eso es un machucao. Entonces cuando llegué a la televisión yo no tenía nombre, él era Manolo, estaba escrito ahí en el libreto. Manolo y yo no tenía nombre y dijeron qué le ponemos a este. Es más bajo que Adolfo. Retaco, enano, petiso, nombres comunes. Entonces yo dije ‘Machucao’. ‘Machucao’, suena raro, pero rimaba con Manolo. Manolo y ‘Machucao’, la pareja cómica, de lo que significan los muchachos del barrio, porque al final eso era los muchachos que existen en todo barrio. Así que bueno, eso caminó así y el ‘Machucao’ pues se hizo famoso también…

¿Y el ‘tengo miedo’?

‘Manolo tengo miedo’, eso era parte del sketch, porque los personajes estaban cifrados en que Adolfo era la persona pícara, la persona que ideaba las cosas y el otro era el que le decía no lo hagas, no, esas cosas no. Entonces como el otro te instigaba había que decirle tengo miedo Manolo y eso era la contraparte. Ese era digamos el equilibrio entre, no diríamos entre el bien y el mal, porque eran las cosas propias del sketch, pero sí pudiéramos decir cosas que se hacen y cosas que no se deben hacer o que se podrían hacer y a lo mejor no se hacen. Lo cierto es que era un sketch de mucha acogida, porque las travesuras de joven quién no las ha hecho.

¿Qué edad tenían ahí?

Bueno, ya no éramos tan jóvenes, pero representábamos personas jóvenes en ese momento, ‘Los Pícaros’. Yo en ese tiempo entré a la televisión cuando tenía 25 años creo y Adolfo tendría 26 seguramente. No, un poco más, no lo quiero decir. Compadre usted está joven…

¿Te has hecho botox, nada de esas cosas?

Naranjas. Particularmente no comulgo con los arreglos, porque considero que la persona debe ser natural, debe ser como Dios quiere que tú seas. No los critico tampoco, porque cada uno sabe lo que hace, pero no participo de ello. Para mí si estás un poco subido de peso haz ejercicio, trata de comer menos, TLM, traga la mitad, trata de vivir saludablemente, pero nada más…

Elmer Alfaro Machucao en el Café con la Chevez. Foto: Fernando Sangama | @Photo.gec

MACHUCAO Y SU ESPOSA

Bien, Socorro. Siempre detrás de un hombre exitoso, está la mujer. 43 años no son fáciles, pero es toda una vida…

Yo pienso que todo es divino, que Dios marca tu camino desde que naces para caminar por esta escuela de la vida y para que aprendas, porque tenemos mucho que aprender. Somos seres imperfectos, que paulatinamente vamos aprendiendo cosas y vamos desarrollándonos y vamos juntándonos también. La unión que yo tengo con mi esposa, es una unión divina, siempre se lo digo y esa unión hay que preservarla, hay que cuidarla, porque definitivamente en el caminar puedes encontrar muchas dificultades, muchas complicaciones a las que hay que saber enfrentar y sobrellevar, sobrepasar para seguir, tener una vida más ordenada…

Nunca se han separado en el sentido, no de distancia sino de haber estado separados por un problema…

No hemos llegado a eso, pero obviamente si hubo inconvenientes propios de la vida misma, la relación. Creo que la relación siempre fue fuerte, pero definitivamente llegar a extremos tampoco. No los hemos tenido…

¿La sombra del divorcio tampoco estuvo?

No estuvo, pero definitivamente a veces cuando los problemas comienzan a llegar siempre hay una nube, pero nunca esa nube dio agua, nunca cayó el agua. La nube se quedó ahí y se fue, pero no te puedo decir que no hubo inconvenientes, problemas. Sabes qué, no te hablo, pero siempre tratando de solucionar…

¿Te mandaron a dormir al sofá o no?

Sí, pero yo tenía un sofá cómodo, tanto que me gustó y ya no quería ir a la cama…

¿Tuviste la idea de tener un hijo varón, se te cruzó o no?

El hijo varón. Siempre me decían busca el hombrecito. Mira las segundas fueron mellizas y había el riesgo que fueran mellizas nuevamente y mujeres otra vez. Entonces mejor no. Además creo que el número tres era el número que yo había querido siempre el número tres. Cuando nos casamos le dije, a mí me gustaría tener tres hijos y ella me dijo no, sólo dos y mira como Dios es grande. En esto ella ha tenido dos embarazos y yo he tenido los tres hijos, ¿por qué? Porque la segunda fueron mellizas.

Yo recuerdo mucho los sketches, esos sketches que la gente añora, los sketches con Adolfo Chuiman, Guillermo Rossini, Efraín Aguilar. Efraín es el artífice de muchas cosas, ¿no? Él es el que te lleva, te dice vamos a la televisión, porque primero él no quería hacer televisión, ¿es cierto o no?

Sí, es cierto, porque él es un hombre de teatro, formado sus orígenes en el mundo del arte. No son en la televisión, pero paulatinamente fue logrando cosas y pues él fue el primer director de ‘Risas y Salsa’ con, que en paz descanse, Aldo Vega y de ahí siguió una carrera ascendente…

Elmer Alfaro Machucao en el Café con la Chevez. Foto: Fernando Sangama | @Photo.gec

EL ESCÁNDALO CON ALEX VALLE

¿Y qué anécdotas recuerdas de ‘Risas y Salsa’, algo específico que te haya dicho, que dirías eso lo volvería a pasar de nuevo mil veces?

¿Que vuelva a suceder? Sí, bueno había a veces sketches con las vedettes yo quería que repitan a cada rato, pero había también momentos que no quisiera que se repitan…

Una vez tenía yo un sketch con don Alex Valle, una catedral de la televisión, de la comicidad. Yo sabía que tenía que hacer el sketch con él y el libreto lo estudié, lo sabía perfectamente y él, un actor bastante versátil, conocido y experimentado, comenzó a decir su texto y yo desesperadamente comencé a decir el mío y ya yo no lo escuchaba y él quería hablar y yo seguía diciendo mi texto de memoria, porque ya me lo había aprendido y él paró la grabación. Corte dijo, yo no puedo trabajar con este muchacho, porque no me deja hablar. Un escándalo y no te imaginas cómo se siente el actor novel.

Pararon la grabación vino el director, no recuerdo si era Efraín, creo que sí. Vino Ricardo Fernández, que en paz descanse, me dijo Elmer tienes que tranquilizarte. No, yo me voy. Me dijeron no, cómo te vas a ir. Tú tienes que seguir, tienes que hacer el sketch. Pero si el señor está molesto, cómo voy a hacerlo, no. Me tranquilizaron, lo tranquilizaron al tío, porque el tío Alex Valle también era muy efusivo, su cólera era grande y poco a poco se fue bajando y yo también y me dijeron escúchalo. Claro, yo no lo escuchaba, el tío decía el texto y yo no escuchaba lo que él decía. Entonces hicimos el sketch y ya puse un poco más de atención, lo escuchaba, él me contestaba y salió el sketch.

Espero que nunca más me vuelva a pasar eso y de ahí tuve más atención, uno vive aprendiendo todos los días.

Hay que tener santa paciencia…

Claro eso es lo que nos hace falta ahora, la santa paciencia…

Yo me acuerdo de ese sketch, cuando agarra su pelo y se lo ponía por acá y la santa paciencia…

Pero, era lo más importante, cuando él llegaba a tender la armonía entre las dos personas que se estaban peleando y después le decían algo que le iba a afectar y él comenzaba a gritar y acuérdese usted de la santa paciencia. Qué santa paciencia ni que otra cosa y bueno fue un sketch famoso y que se tiene que usar mucho en estas épocas…

LAS CACHETADAS EN EL JEFECITO

¿Y las cachetadas de Mabel Duclós a Antonio Salim?

Se quejaba mucho el señor por eso. Decía, pero es que me está dando pues, muy fuerte y le decía a Mabel, pero te estoy dando acá en la nuca. Igual la nuca o en la mejilla, pero se quejaba. Pero era el éxito, porque sabes que a nosotros nos encanta cuando a alguien le cae algo, una cachetada y le daba la vuelta todavía…

Yo pensaba, cuando veía el programa, que él hacía toda la mímica, pero de repente era la fuerza con la que le estaban dando el golpe…

Y don Antonio tenía este lado un poquito más abultado, no sé si era por tanta cachetada. Había realismo en algunas cosas.

Adolfo también daba cachetadas, a mí me han caído también algunas cachetadas, pero no tantas. Ahora él ha hecho famosa su cachetada en ‘Al Fondo Hay Sitio’. Mira para allá y poooom te da. Él me decía no te preocupes, te voy a dar suave nomás. Mira la cachetada de un actor es así, no es plana sino así, pones así la mano y no te duele. ¿No te duele? Te duele más todavía, porque tiene aire ahí. Eso de la cachetada es algo que se da mucho en los programas cómicos.

Después yo vi una variación en los cómicos ambulantes. Ya no había la cachetada, sino con una lata, se daban un latazo. Pero sí, a veces los golpes en los programas cómicos funcionan.

Elmer Alfaro Machucao en el Café con la Chevez. Foto: Fernando Sangama | @Photo.gec

MACHUCAO Y CUY LEE CON EL CHATO BARRAZA

¿Y con Barraza también trabajaste?

Claro, hacíamos un sketch que se llamaba ‘Cuy Lee’, era la parodia de Bruce Lee y yo era el novio de la hija. Su hija venía y le decía papá te voy a presentar a mi novio. Entraba y le decía señor yo quiero casarme con su hija, en chino, japonés y empezaba y me daba duro y eso era ya juego de cámaras. Me caía y la patada y él hacía los pasos propios del arte marcial. Sí he trabajado con él y con la hija que representaba una de las chicas del programa…

ANALÍ CABRERA

Y en el tiempo que has estado en el programa, en el teatro, de las chicas, de las vedettes, ¿para ti quién era la que más destacaba en su conjunto?

Bueno, definitivamente había un nombre, solamente un nombre que yo pueda decir que era una buena actriz, una vedette como debe ser y en algún momento llegó a cantar que era Analí Cabrera. Era una artista completa y quedó grabada en el corazón de todos nosotros.

Ahora paulatinamente han ido apareciendo otras personas, pero no sé Analí hasta por su fisonomía, prácticamente tenía un cuerpo bastante perfecto. Después te hablo pues de Amparo Brambilla, una mujer que por su estatura, por su forma, también actriz y ya poco a poco han ido pasando otras artistas. Hablamos de Tula que también era bailarina y ahora es actriz, Sara muy simpática, Mónica Adaro también tenía un cuerpo bonito…

Con ellas estuviste también después en la segunda etapa del programa, ¿no’

En el sketch ese ‘Como me gustan las mujeres’. Ese era un sketch que hacíamos con todas las vedettes. Estaba Sara, Mónica estaba Tula y algunos otros nombres que se me escapan, Maribel Velarde. Ellas me ayudaban mucho en el sketch. El libreto se creaba un momentito antes, porque eran cosas de actualidad. Por ejemplo iba a ser el mundial de fútbol, entonces iban a venir las jugadoras como les decíamos y cada una representaba a un país. A una le decíamos tú puedes ser de la selección peruana, por qué decían, porque tienes de todo como en botica y por ahí pues tantas cosas un poquito subidas de tono. ¿Y a esta como le dicen? Loncherita, porque la comen en cualquier sitio y una serie de cosas y detalles que están grabados, no lo estoy diciendo yo, eso era del libreto. Pero definitivamente cosas que eran así graciosas. Era la época política de repente, tú representas a tal partido y qué sé yo, ¿por qué? Y al final terminábamos con ‘Como me Gustan las Mujeres’ y venía Guillermo Campos y él era el papá de una de las chicas, de la última me acuerdo siempre que era y venía me decía y qué me puede decir a mí. Bueno tú puedes ser tal y tal y entraba Guillermo Campos, ¿y a mí qué me vas a decir? Y a usted nada y me perseguía y terminábamos el sketch.

Un muy lindo recuerdo. También había el viejito 60 – 70, que también tenía la frecuencia en un hotel. Ese hotel el que administraba era Raúl Beryón. Yo llegaba con la jovencita y pagaba todo lo que querían y me daban la habitación y cada vez que llegaba a la habitación algo pasaba o había temblor o iban a limpiar o se derrumbaba algo, pero nunca llegaba a culminar el viejito el objetivo.

Eso era el viejito 60 – 70. Dicen que ahora yo podría hacer el viejo, pero realmente 60 – 70. No, no, no, todavía no. Estoy en 50, 50 significa sin cuenta…

Y tú te alejaste, te fuiste y estuviste 25 años sin actuar…

Actuó en mi casa, cuando llego un poquito tarde. ¿De dónde vienes? Vengo de la casa de un amigo. Lo cierto es que uno tiene ese bichito, ese querer actuar siempre.

Hicimos alguna vez una obra de teatro con Karen América, Rosa Cabrera que viven allá y Pablo López un actor de ‘Histrión’, hicimos una obra que se llamaba ‘Será un Santo mi Marido’. Una obra graciosa, de lo que nosotros sabemos hacer, pero la hicimos por un mes nada más, porque como te repito alquilar un teatro allá es algo difícil. Así que tienes que actuar en restaurantes, en sitios públicos, no te lo dan más de una vez y bueno, puede ser que en Estados Unidos la gente tiene que viajar o hacer otras cosas y qué sé yo y esa vez fue cuando hicimos alguna obra de teatro.

LA CANDIDATURA DE MACHUCAO

Todos los secretos. Y tú estás acá ahora, te has venido un tiempito, porque tienes otro proyecto de vida grande…

Definitivamente sí. Hay una propuesta que ahora es una realidad mi querida Carla. Estoy participando en las elecciones generales de este 2026 para representar a los peruanos que vivimos en el exterior como diputado.

Recibí esta propuesta, que analicé y la acepté, de parte del partido Fuerza Popular y la acepté, porque yo conozco el tema, porque si no lo conociera, si no estuviera yo preparado para afrontar esta responsabilidad, pues de repente hubiera dicho no. Pero coyunturalmente mi trabajo de hace 25 años es muy cercano al consulado peruano. Yo estoy en el mismo edificio, trabajo en el piso 14 y el consulado está en el piso 12. Hay muchas cosas que se pudieran mejorar, muchos trámites, muchas necesidades que tienen los connacionales en los Estados Unidos y en diferentes partes del mundo que se pudieran mejorar y conozco de primera mano toda la realidad que tenemos los migrantes cuando llegamos a un país extranjero.

A mí no me pueden contar cómo es que se llega y cómo es que uno se estabiliza, la dureza que hay en estabilizarse, hay que trabajar, hay que no despreciar trabajos por más difíciles que sean y por más incómodos que pudieran ser, porque hay que sobrevivir, primero hasta llegar a legalizarse, hasta llegar a tener una estabilidad, a manejar un idioma, hasta llegar a cosas tan simples, como que de repente la comida no es la misma que tenemos aquí. Yo conozco todo eso. En mi oficina se desarrollan muchas actividades, que solamente se podrían desarrollar en el consulado peruano, cómo realizar escrituras públicas, los poderes que se envían del extranjero a Perú. Entonces yo particularmente soy notario público. Allá tuve la suerte, la dicha, la oportunidad de lograr este nombramiento de notario público y quiero hacer una aclaración con esto, porque se dice, y esto lo están viendo en Estados Unidos, notario puede ser cualquiera.

En mi oficina se hace todo lo que se puede hacer, traducciones, legalizaciones y todo lo que se pueda desarrollar. No se entregan pasaportes, no se entregan DNI, pero no me ha faltado gente, Machucao saca mi pasaporte compadre, tú conoces pues. Oye mi DNI por qué va a demorar tanto, tres meses. Tres meses demora. Mi mensaje no es beligerante, mi mensaje es de armonía, de paz, de unión, lo hago porque soy capaz de poderlo hacer, tengo conocimiento del tema.

Por eso he aceptado esta gran oportunidad que me brinde el partido Fuerza Popular, voy con el número 4 para representar a los peruanos que vivimos en el exterior. En la casilla de Diputados, así que si fueran tan amables, me brindan su apoyo. Yo antes ayudaba desde mi oficina, ahora será posible que ayude desde la Cámara de Diputados. Lo haré con todo el amor y con toda la solidaridad con la que siempre he trabajado en mi oficina. Marca la K y escribe el cuatro tro tro. Ojalá, y esto es muy importante, si gano está bien, si pierdo también está bien, porque todo es de Dios, le he entregado a Él la candidatura y solamente Él sabe.

Elmer Alfaro Machucao en el Café con la Chevez. Foto: Fernando Sangama | @Photo.gec

MACHUCAO EN LAS HUARINGAS

Y quería preguntarte una cosa. Cuéntame esa anécdota que te fuiste a las Huaringas.

Se acabó el programa ‘Risas y Salsa’ y ya yo no salí en televisión, no. Salía en las pantallas de los bancos como deudas, en Infocorp. Entonces yo no sabía qué hacer, inventé varios trabajos, llevar teatro a las escuelas y tú sabes qué dicen en las Huaringas cambia tu suerte y vas a mejorar y te van a hacer una mesada y esas cosas y dices voy pues. Voy a probar, voy a ver cómo es. En ese tiempo se hablaba también que el presidente se iba a las Huaringas.

Entonces le pedí un pasaje a Civa y Civa me lo dio, porque estaba misión imposible, como decían aguja. Me dieron el pasaje y era un pasaje hasta Piura y de ahí había que ir a un sitio que se llama Canchaque creo, un pueblo. Llegabas, te encontrabas con una persona que te iba a guiar, porque había que ir por trocha a las alturas, a Ayabaca y todos esos sitios y llegamos al lugar donde estaban las lagunas, la laguna negra, la no sé cuántos, ya no me acuerdo los nombres y me encontré con el maestro.

El maestro era un señor alto con su Poncho, con su sombrero y había más gente también, de muchos países y nos dijo esto va a ser así y era la mañana. Dijo vamos a descansar hasta la noche y en la noche comenzó el ritual, la mesada y tenías que tomar algo, dicen que era San Pedro y pues si estás ahí qué vas a hacer, tienes que hacerlo nomás y me tocó a mí. Ah y antes de ir tú piensas un poco, te informas y te dicen que lleves tu pasaporte, lleva tus documentos, lleva fotografías y entonces comienza la mesada y hay una música, con una guitarra que suena en esa oscuridad de la noche. Es impresionante…

Como aventura…

Claro y es impresionante y comienza a sonar la guitarra y después te van llamando. Llaman a uno, llaman a otro, hasta que me tocó a mí y me dicen tú porque estás acá. Bueno, me quedé sin trabajo que no sé qué, tengo responsabilidades y comenzó el maestro, llamaba a los espíritus. Dale a este señor y me acuerdo mucho que dijo dale viajes, dale dinero, dale de todo, esto y que no sé qué y con tantas cosas que te dice que tú vas a tener te quedas impresionado. Gracias y bueno, después de eso siguen pasando las personas y eran como las 4 o 5 de la mañana, comienza el amanecer y dijo a partir de ahora todos se van a ir a la laguna fulana, no me acuerdo el nombre, hay tres lagunas y había que meterse al agua helada siete veces. Hicimos las siete veces y ya sales, te dan una toalla, te secas y de ahí a tomar el caldo de gallina, lo que te preparan.

TE PUEDE INTERESAR

Tags Relacionados:

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Te puede interesar:

Bruno Cavassa revela que se puso bótox y pelo: “Ya puedo mover mi cabello como en Baywatch”

Bruno Cavassa revela cómo conoció a Gisela: “Había terminado con Roberto”

Bruno Cavassa: Gisela, su encuentro con Roberto Martínez, las noches de Waldir, su esposa 20 años menor y más

Más en Tv

Laura Spoya y Gerardo se solidarizan con Onelia Molina tras infidelidad de Mario, pero la tildan de ‘chibola’

Christian habla de la infidelidad tras ampay de Said y Mario: “No hay justificación, es un tema de decisión”

Alejandra Baigorria es captada a pocas horas del ‘ampay’ de Said Palao: ¿Qué estaba haciendo?

Machucao: Su profesor Adolfo Chuiman, las cachetadas en El Jefecito, Analí Cabrera, su vida política, el escándalo de Alex Valle y más

Rebeca destruye a Mario por besar a otra mujer en Argentina y recuerda advertencia a Onelia: “Ahí no era””

Cancelan concierto en homenaje a ‘Russo’ por extorsión a orquestas invitadas [VIDEO]